Cultura

daniel-maría Por Daniel María

07 de enero de 2013

Joan Crawford: el cine bajo las cejas

Joan Crawford: el cine bajo las cejas

Daniel María escribe una carta de amor a Joan Crawford

Ver todas las noticias de Cultura

Los silencios son incómodos. No la ausencia de palabras, que también. Sino el silencio raso. Más aun, es incómoda la mirada en el silencio, esa mirada que lo dice todo. Porque el guion, oh, amada Crawford, sin tus ojos no dice nada.

Para muestra, un silencio: el que se prolonga diez minutos en Miedo súbito (1952). La impresión de tu monólogo callado, amada Crawford, nos encierra también en ese despacho donde escuchas la traición. Y contigo vagamos por el espacio sin rumbo, buscamos la complicidad de los muebles, el abrazo de las paredes, el calor de las cortinas.

Joan CrawfordNo sé en qué estación del tiempo se detuvo tu mirada al cerrar los ojos para siempre; ese acto que es morir para el resto y que a ustedes les supone un pasaje a la eternidad. En cualquier caso, dicha estación ha sucumbido a la guerra de ser sombra en la oscuridad. Ahora eres cultura.

De tus ojos impresionantes yo destaco la boca. Si te fijas tú también, amada Crawford, cuando la atención de los espectadores se centra en tus ojos, abiertos como un cuchillo en la carne, la boca se te aprieta poderosa. Parece que besaras con los puños. Claro que bien supiste sacarlos en el Far West cuando interpretaste a la incólume Vienna de Johnny Guitar (1954). Y no nos engañemos: el western, mi adorado western, arrastraba entonces el machismo de la industria, ese que puso nombre de hombre al western que protagonizaba una mujer. Bien que se recuerda la sempiterna frase de “Miénteme, dime que me has querido todos estos años”, pero poco o nada se recuerda tu sentencia de arena y viento; la sentencia que en otras caderas armadas hubiera pasado a la Historia como tantas letanías de cowboys. Me refiero a tu respuesta al personaje de Mercedes McCambridge cuando te dijo aquello de “Morirás en estas tierras” y tu rebatiste volviendo a abrir los ojos: “Puedes estar segura. Pero eso ocurrirá en el siglo XX”.

Y ni a Vienne ni a ti os mató el siglo venidero. Es más, ahora, en el XXI, sobrevives en estas líneas, en las chapas que llevan tus retratos, en los carteles antiguos que continúan reimprimiéndose, como si una vez pactaras con las nubes que mientras cayera la noche no consentirías el olvido. Y ya oscurece a plena luz del día. Porque en los cines no sale el sol, pero brillan las estrellas. De eso puedes estar segura.

 

Daniel María (Agulo, La Gomera, 1985) es actor, escritor y guionista. Su último libro es El caso de la película imposible: El extraño viaje.

 

Publicidad

Publicidad