Cultura

joseluismunoz Por Luis Muñoz Diez

23 de octubre de 2012

Atraco (2012), de Eduard Cortés. Entrevista con el director

Atraco (2012), de Eduard Cortés. Entrevista con el director

Luis Muñoz Díez habla con Eduard Cortés, director de la película Atraco, que tiene frescura, gracia y humor negro para triunfar, como lo hizo en su paso por el Festival de San Sebastián y lo está haciendo en Argentina, donde su estreno ha sido un autentico bombazo.

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Eduard Cortés presenta su noveno trabajo como director: Atraco (2012), y es su segundo estreno de este año después de The Pelayos. Con su primera película, La vida de nadie (2002), arrasó, y desde entonces tiene un lugar que nadie le discute como director.

En Atraco las protagonistas son las joyas de Eva Perón, cuando el entorno de Perón se ve obligado a empeñarlas para financiar su exilio. El lugar elegido es España, una vez cerrada la operación y las joyas en manos del joyero, surge el interés de Carmen Polo por ellas. Joyero y peronistas deciden fingir un atraco para poner las joyas a salvo de la señora de Franco.

Atraco se estrenó el pasado viernes en España con un discreto puesto en la lista de películas más taquilleras, cuando Atraco tiene frescura, gracia y humor negro para triunfar, como lo hizo en su paso por el Festival de San Sebastián y lo está haciendo en Argentina, donde su estreno ha sido un autentico bombazo.

Cada vez que he tenido la oportunidad de hablar con Eduard Cortés entiendo su buena decisión de dirigir cine, porque posee el don de los antiguos cuenta cuentos y con sus palabras talla imágenes.

 

Eduard, en abril Los Pelayos y en octubre Atraco, dos películas grandes estrenadas en 2012, con la que está cayendo.

Es una cosa que parece atípica en el cine español y es lo más típico en el cine español. Es tan poco predecible cuando vas a rodar....Son dos películas estrenadas en un año, pero es el trabajo de cinco años: Los Pelayos la arrancaba hace cinco años y Atraco hace dos. Son dos proyectos separados por dos años de diferencia y acaban confluyendo el mismo año. Son dos películas que se han cocinado a fuego muy lento, y lo único que me incomoda de todo esto es que pueda parecer que estoy haciendo películas como churros. Cuando en realidad he dejado cinco años de mi vida de forma absoluta y apasionada.

 

¿De dónde parte Atraco?

La historia es un caso real que me explicó Pedro Costa, es un tipo que estuvo trabajando en el caso, un especialista en crónica negra, cuando me lo explico los primeros productos que me vienen a la cabeza son las películas de los Cohen, que hacen esa especie de thriller con comedia negra.

 

Nicolás Cabré y Guillermo Francella Atraco (2012), de Euard Cortés

 

¿Te lo planteaste como un thriller?

En principio me planteo las historias por los personajes, no me planteo el género, creo unos personajes que los tengo cariño, que los amo, que tienen un punto de perdedores, de parias que se ven en situaciones muy extrañas o muy estridentes y entonces actúan con el desconcierto que los mueve. A partir de aquí, dejo que la película vaya siguiendo a esos personajes y así acabé en un cine muy italiano que a mí me encanta, como es Rufufu, de Nanni Loyde o La gran guerra, de Mario Monicelli, pero también con películas de aquí, como puede ser Atraco a las tres de Forqué o algunas películas de Berlanga, con todas las diferencias que haya entre el inmenso talento de estos directores y mi modesto talento...

 

Por lo que dices, coges cariño a los personajes y después te dejas guiar.

Me fascinan esos personajes que en medio de una situación muy dura viven esas situaciones con una amabilidad que al espectador le crean simpatía, ternura, cariño y se acercan a ellos Un ejemplo como muy paradigmático es El Verdugo. Berlanga, en El Verdugo está contando una historia durísima... la historia de un ejecutor por el garrote vil, en una época que a la mínima te lo aplicaban y en cambio utiliza a unos tíos de la calle y los acerca al espectador, y tú estás viviendo una historia tan dura, pero no de una forma obscena o explícita, si no a través de unos personajes tan cotidianos que te hacen acercarte más al drama. Transmitir esas emociones me parece muy interesante, y esos son los referentes que he tenido a la hora de hacer la película.

 

Nicolás Cabré y Amaia Salamanca Atraco (2012), de Euard Cortés

 

The Pelayos y Atraco están basadas en hechos reales. En Los Pelayos tenías a mano al auténtico Gonzalo García Pelayo, pero para Atraco, una película de peronistas, ¿cómo te apoderas de esa historia para hacerla tuya?

Para mí, la mayor dificultad en principio era poder entender el porqué los dos personajes se meten en este lío por peronistas. A mí me costaba mucho entender esto, porque nosotros a pesar de tener una democracia muy joven somos menos ingenuos que los argentinos. Los argentinos son muy ingenuos, incluso los que tienen un alto nivel intelectual.

Los discursos políticos de los argentinos son muy naif desde mi punto de vista y esto lo comentaba con ellos. A mí me interesaba mucho conocer el mundo del peronismo y leí unos cuantos libros sobre Perón y sobre Evita, hay mucho material sobre el exilio que fui encontrando en hemerotecas, en internet. Hablé con muchos argentinos hijos de los  peronistas que son una generación que tiene ahora unos cincuenta años, y me ayudaron mucho a entender el sentimiento que tienen los peronistas. Esa devoción que sienten por Evita, yo quería sentir esa devoción directamente, porque me pasa lo que te explicaba antes. A mí me cuesta mucho explicar las cosas desde el discurso intelectual, a mí me gusta explicarlas desde un discurso emocional, y cuando en un momento determinado de la película los dos hombres hechos y derechos se quedan con aquella cara mirando el retrato de Evita, y ves que lo es todo para ellos... Eso es imposible de sentir o de pensar si no has hecho un poco la inmersión, porque lo que están mirando es sólo una retrato, una foto más, y entonces me metí mucho ayudado por el guionista con el que trabajé en el primer tramo de la película que es Marcelo Figueras, que es un guionista argentino que hizo Cachaca, Plata quemas. Es un tío muy solvente, y luego con Piti Español, que es el guionista con el que normalmente trabajo hice la segunda fase de la película. 

 

Eva Perón

 

También para la parte policial española me tuve que documentar. Miré mucho el cine español de los 50, de directores como Rovira Beleta o Ignacio F. Iquino, que hicieron películas de serie negra buenísimas, eran unos directores realmente extraordinarios y me han ayudado a encontrar también las claves. Siempre hay que investigar cuando tienes que acercarte a películas basadas en casos reales, historias que no te has inventado tú

 

Perón es una imagen vista y no vista en una ventana, Evita una fotografía, Carmen Polo una silueta de espaldas y los protagonistas son personajes de lo más cotidiano, saben que el poder está ahí, los coacciona, los asusta, pero no se ve.

La película aparte del atraco es una película sobre la lealtad. En el fondo está la lealtad de unos personajes con un poder abstracto y esa lealtad es la que sustenta y alimenta el poder. Nosotros somos muy leales con el poder, y el poder es muy poco leal con nosotros cuando le conviene, y eso es un poco lo que explica esta historia.  La idea era difuminar el poder en una especie de abstracción donde tú envías cosas concretas y él te  devuelve cosas abstractas, y a veces muy duras. Era algo en lo que habíamos reflexionado mucho y que a mí me interesaba explicar. A mí no me gusta meter los discursos de forma muy explícita en las películas y a veces eso es una desventaja porque parece que no existe el discurso en mis películas, que hago cosas como muy livianas.

En tú cine sí que existe el discurso.

Pero a mí me gusta que sea así, que el espectador en vez de entrar de una forma explícita lo haga de una forma emocional, te diría. Me gusta ver películas de todo tipo, pero no me gusta hacer películas donde el discurso intelectualiza mucho y requiere una complicidad intelectual con el espectador. Y no es que no me guste ese cine, pero a mí me gusta que el espectador entre de una forma intuitiva y sentimental en las historias. Las viva y luego si tiene oportunidad de pensar se diga "realmente lo que les han hecho a estos tíos es una putada".  Me gusta trabajar así, y que todas esas partes estén como muy sutiles para que parezcan y no parezcan, sobre todo que no parezca que yo he sometido la película a un intervencionismo de autor, si no que la película sea autónoma, dinámica y varíe según el espectador que la esté mirando. Eso a mí me gusta mucho.

 

Si que llega el discurso, hay un momento en donde se ve lo cruel que es el poder jugando con la lealtad y como manejan la buena fe, cuando le dice a Guillermo Franell, encarcelado para lustros, que no hable le calla con un simple: "Perón le está agradecidísimo", cuando Perón no sabe ni que las joyas de Evita han salido de la caja fuerte del banco. Es una manipulación perversa.

Es la perversidad frente a la ingenuidad, es un poco el dialogo que tenemos con la política, nos volvemos muy ingenuos. Nos prometen cosas que saben que no van a cumplir y a la que salen te dan por el culo a la primera de cambio. Esa ingenuidad que se alimenta y esa lealtad ciega está en la película.

 

Nicolás Cabré  Guillermo Francella, en Atraco

 

La película ha tenido muy buena acogida en San Sebastian y ya se ha estrenado en Argentina con éxito. Es un buen augurio.

Saber como funciona una película es casi de "pitoniso". Me sorprende siempre mucho como se mueve la taquilla. Una cosa de la que estoy convencido es que si la gente la ve le va a gustar, va a pasar un buen rato y la va a recomendar. Eso ha pasado en Argentina, es una película muy sentimental, tanto cuando ríes como cuando no ríes. El espectador va a encontrarse con unos personajes que le van a gustar, que le van a seducir y si realmente tenemos la suerte de que se enteren de que la película existe, que eso ya es muy complicado, decidan ponerse el abrigo, salir a la calle, pagar la entrada con IVA incluido, la película va a tirar, pero es muy difícil de predecir.

 

La descabellada subida del I.V.A. en una industria y un momento como el que atraviesa el Cine no es de ninguna ayuda.

El atraco que describimos en la película es menos grotesco que el que estamos sufriendo por unas personas que pretenden hacer una marca de España, que a mí me parece bien, pero en un momento de globalización como es en el que vivimos, que parece que nos gobierna el Bundesbank, la única manera de hacer una marca es poder expresar nuestra cultura propia, y eso se hace a través de la literatura, el teatro y el cine, que es en el único sitio donde podemos plasmar esa identidad.

 

Eduard, ¿por qué no haces una comedia musical?

Encantado, de hecho una de las cosas que llevo tiempo dándole vueltas es hacer un musical. Me encantaría, es una de mis ilusiones.

 

Yo quiero que hagas un musical

Lo que pasa es que los musicales dan como mucho respeto, porque son muy costosos, pero a mí, la verdad, es que me encantaría explicar una historia con canciones.

 

Estoy seguro que pronto hablaré con Eduard de su comedia musical en vísperas de su estreno.

 

Nicolás Cabré Amaia Salamanca Guillermo Francella, en Atraco

 

Atraco (2012), de Euard Cortés, se estrenó en España el 19 de octubre de 2012

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