Cultura

josé-gómez-fernández Por José Gómez Fernández

10 de diciembre de 2012

Asturias y Cantabria: Tierra de viejos caserones de cine

Asturias y Cantabria: Tierra de viejos caserones de cine

José Gómez Fernández: El norte de nuestro país se ha convertido a lo largo de los años en el escenario favorito de un sinfín de películas patrias. Hoy hacemos un repaso a aquellas antiguas mansiones de cine que marcaron el pulso de todo un género: el del cine de terror hecho en España.

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Si por algo es conocido el norte de España es por albergar en su interior algunas de las playas más espectaculares del país, por poseer verdaderos paisajes de ensueño o por presumir de una de las gastronomías más reconocidas de toda España. Sin embargo son muchas las sorpresas que nos deparan estas tierras norteñas. Una de ellas iría dirigida a los amantes del cine. Y es que bien circulando por sus carreteras, bien paseando por algunas de sus calles, no resulta difícil toparse de bruces con parte de la historia del cine español, frente a frente con algunas de las más famosas localizaciones de películas del género rodadas en España. Títulos como Volver a empezar, El abuelo, Mar adentro, Los girasoles ciegos, Airbag o Los lunes al sol fueron rodados en estas tierras. Sin embargo el abanico de posibilidades es tan amplio que hemos de acotarlo de alguna manera. Es por esta razón que la ruta que hoy proponemos va dirigida a los aficionados al cine fantástico y de terror. Una ruta que irá en busca de viejos edificios, de los más famosos caserones en los que se rodaron algunos de los títulos más importantes del género en nuestro país.

 

La ruta que aquí os propongo es una ruta sencilla. Abarcará tan sólo dos provincias. Una ruta que comenzará en Asturias y terminará en Cantabria. A lo largo de la misma iremos haciendo diferentes paradas y en cada una de ellas terminaremos encontrándonos con algún viejo caserón. Viejos edificios que guardan un pedacito de la historia de nuestro cine. Algunos claramente a la vista, otros mucho más escondidos, pero todos ellos imprescindibles y, por qué no decirlo, también mágicos. ¿Estamos preparados? Pues cogemos el coche y comenzamos.

 

Nuestra ruta comienza en Llanes. Este bello municipio asturiano de más de 14.000 habitantes alberga uno de los tesoros de nuestro viaje. Encontrarlo no resultará difícil. Nos dirigimos al municipio por la A-8 y tomamos el desvío que nos indica el acceso al pueblo. A la entrada de su casco urbano, en la acera de la izquierda, rodeado de un antiguo muro de piedra y en medio de un fantasmal jardín nos encontramos con nuestra primera parada obligada: el palacio de Partarríu, una espectacular casa de arquitectura indiana que data de comienzos del siglo pasado. Hoy el edificio se encuentra en estado de absoluto abandono, la hierba a su alrededor crece de forma descontrolada y lo que antaño fuese todo un edificio señorial se levanta a nuestra vista como un palacio deshabitado, lúgubre y en cierto modo tétrico. ¿Pero por qué nos hemos detenido aquí? La respuesta es sencilla. No hace muchos años fue en este palacio que tenemos delante el lugar donde Belén Rueda buscaba desesperada a su hijo Simón, el mismo edificio donde contactaba con los fantasmas de sus amigos de infancia con el fin de obtener alguna pista que pudiese ayudar en tan angustiosa búsqueda. Sí, lo habéis adivinado. Estamos delante de él, estamos delante de El Orfanato.

 

Palacio de Partarríu de El Orfanato

Palacio de Partarríu (Llanes - Asturias) de El Orfanato

 

Nuestra siguiente parada llegará a tan solo 45 kilómetros, en el bellísimo pueblo cántabro de Comillas. Para ello volvemos a la autopista A-8 y tomamos dirección Santander. Pasear por este pueblo es respirar cine en cada uno de sus rincones. Han sido muchas las películas rodadas dentro de sus límites, por lo que podríamos dejarnos perder por sus calles y todas ellas nos acabarían llevando a lugares conocidos. A la entrada de esta localidad y visible desde casi cualquier punto del pueblo nos encontramos con el palacio de Sobrellano. De estilo neogótico y sobrecogedoras dimensiones se ha convertido ya en todo un símbolo de la localidad cántabra. Su construcción data de finales del siglo XIX. El valor artístico de semejante construcción es algo absolutamente incuestionable, sin embargo para nosotros este espectacular edificio tiene otro valor añadido. Y es que si lo observamos con detenimiento aún nos parecería estar escuchando los gritos de terror de algunas de las internas que años atrás se alojaron dentro de él, dentro de La Residencia que un día fue, la del debut en el cine de Narciso Ibáñez Serrador en 1969.

 

Una vez hechas las fotos de rigor seguimos nuestra ruta. En esta ocasión no necesitaremos volver al vehículo. Para nuestro siguiente destino ni siquiera tendremos que salir de la bella localidad de Comillas.

 

Palacio de Sobrellano de La Residencia

Palacio de Sobrellano (Comillas - Cantabria) de La Residencia

 

Y es que en la parte alta de esta villa, en la zona conocida como Prado de San José y muy próximo a la gran estatua del marqués de Comillas nos encontramos con nuestra próxima parada. Se trata del palacio del Duque de Almodóvar del Río, una sobrecogedora mansión de estilo ingles de finales del XIX que resulta imposible pueda pasar desapercibida. Y es que no existe una mansión más fantasmal y al mismo tiempo más cinematográfica que ésta. Se hace realmente difícil pasar a su lado y no detenerse unos instantes sobrecogidos por la extraña belleza de la misma. Como no podía ser de otro modo un edificio como éste tenía que convertirse en el escenario de un buen puñado de películas del género, entre ellas el del último de los titulos del recordado Paul Naschy: La herencia Valdemar.

 

Palacio El Duque de La herencia Valdemar

Palacio El Duque (Comillas - Cantabria) de La herencia Valdemar

 

Cogemos de nuevo el coche y nos dirigimos a la siguiente localización. Hemos dejado para el final la joya de esta ruta. Llegar hasta allí nos costará algo más, pero una vez en ella comprenderemos que el viaje ha merecido la pena. De nuevo nos incorporamos a la A-8, en este caso dirección Torrelavega. Llegados a esta localidad cogemos la autovía A-67 y, una vez pasada la localidad de Corrales de Buelna, tomamos la salida 159, que nos llevará a través de la N-611 a nuestro último destino: Arenas de Iguña. Una vez allí seguiremos las indicaciones que nos conduzcan hasta el barrio de Las Fraguas. Merece la pena aparcar el coche en cualquiera de sus rincones y visitar este barrio a pie. Pasear por sus solitarias calles, donde sólo el sonido de las pisadas parecen romper el silencio allí presente, es una experiencia que quedará grabada para siempre. A las afueras de este barrio, pegado ya a la carretera, en un lugar tan apartado que por un instante sería fácil pensar que el resto del mundo ya no existe, nos encontramos con el palacio de Hornillos, un impresionante palacio decimonónico de estilo inglés ubicado en la finca más extensa de toda Cantabria. Rodeado de un espectacular jardín con estanques artificiales y árboles centenarios, en sus límites hoy pastan los animales. Sin embargo, hace algo más de una década, el planeta entero estuvo pendiente de aquello que ocurría en su interior, en el interior de un fantasmagórico caserón sumido en la más absoluta de las tinieblas; donde la luz del sol se convertía en el mayor enemigo de aquellos que la habitaban, razón por la que gruesas y oscuras cortinas habrían de cubrir todas sus ventanas y por la que ninguna puerta podía abrirse sin haber cerrado antes la anterior. Hace más de diez años eran Nicole Kidman y sus hijos los que habitaban la misma. Sí, hace más de diez años ésta fue, y por siempre la recordaremos, la escalofriante casa de Los Otros.

 

Palacio de Hornillos de Los Otros

Palacio de Hornillos (Arenas de Iguña - Cantabria) de Los Otros


Nuestra ruta llega a su fin. En apenas 135 kilómetros hemos sido testigos de parte de la historia del cine de terror español. Asturias y Cantabria nos han mostrado una cara para muchos desconocida que no hace sino incrementar el enorme atractivo que ya de por sí tienen ambas provincias. Comienza a anochecer y es mejor marcharse. Ya sabemos lo que suele suceder en parajes como estos cuando el sol se pone y la oscuridad de la noche se convierte en la auténtica protagonista...

 

 

*José Gómez Fernández es licenciado en Comunicación Audiovisual. Ha sido guionista y director de diversos cortometrajes amateur y presentador de diferentes programas para radio y televisión local. Trabajó en el departamento de dirección en series de TVE y Antena 3, así como escribió varios años para la guía de ocio y cultura lanetro, donde dedicaba un espacio a hablar de cine.

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