Cultura

joseluismunoz Por Luis Muñoz Diez

11 de diciembre de 2012

Furtivos, de José Luis Borau, me abrió los ojos.

Furtivos, de José Luis Borau, me abrió los ojos.

Luis Muñoz Diez: Entonces me sentía más identificado con la estética de Tommy, la ópera rock de The Who, que con la historia rural de Furtivos, pero visto desde hoy y con distancia, Tommy, entonces como ahora, no era más que el fruto de una ficción de los paraísos artificiales y Furtivos, la oscura realidad de una época.

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Cada generación tiene una película que le hizo sentir un ¡ay!, un pellizco en la tripa como dicen los flamencos. Y lo que para los de los sesenta supuso La caza (1965) de Carlos Saura, para mí ese ¡ay! me lo hizo sentir una caza furtiva que vino de la mano de José Luis Borau con Furtivos (1974). Quizá el pellizco de los ochenta lo dio Los santos inocentes (1984) de Mario Camus, basada en la novela de Miguel Delibes

 

Ovidi Montllor Furtivos, de José Luis Borau

Ángel, el cazador furtivo 

 

En Furtivos se cuenta una áspera historia rural en la que Ángel, un joven que vive su miseria a cielo abierto, en un bosque alejado de todo, contando por toda compañía con Martina, su madre, una mujer de carácter irreductible, tiránica y dominadora. Ángel se dedica a la caza furtiva y baja al pueblo cercano a vender su carne, y allí conoce a una menor, Milagros, que se ha escapado de una especie de hospicio para chicas descarriadas, y ella lo es por ser novia de un quinqui. Ángel la esconde y se la sube al monte, Martina hace valer todos sus derechos ante la intrusa y cuando el gobernador civil de la provincia, al que Martina ha criado, sube a cazar la denunciará, pero el gobernador atenderá las súplicas de Ángel y no sólo la permitirá quedarse, si no que apadrinará su boda.

 

 Alicia Sánchez Furtivos, de José Luis Borau

Milagros, una estrella fugaz en la oscura vida de Ángel

 

Ahí empezará el auténtico mal de Martina, a la que ponía voz y físico Lola Gaos; quién no ha visto a Lola Gaos no sabe la inquietud que puede crear una presencia en una pantalla: fría, seca, con voz de lija. A Ángel le daba vida el cantautor Ovidi Montllor, y a Milagros una actriz desconocida: Alicia Sánchez.

 

Lola Gaos Ovidi Montllor Furtivos, de José Luis Borau

Martina, forzada a abandonar el lecho

 

A mis ojos se rebelaron las escenas más descarnadas que jamás había visto, la censura fue el ángel custodio de mi generación que nos permitió llegar con la mirada virgen, en mi caso, hasta los diecisiete. ¿Qué vi que no había visto? pues cómo Ángel saca a su madre de su cama a rastras para poder ocuparla con Milagros, vi como Milagros hace un estriptis sin precedentes en el bosque para Ángel, que acaba gozándola a calzón de pana bajaó, sentí un nudo en la garganta cuando Martina mata a un lobo a palos y agonizante lo arrastra por el monte ante la queja desgarradora del animal, que grajeó la antipatías a la actriz y al director de mucho público ante el maltrato sufrido por el perro-lobo que corrió tan siniestra suerte. Esa escena atroz, de una crueldad para mí sin precedente en una pantalla, era una metáfora de lo que nunca llegamos a ver, y es cómo Martina mata y entierra a Milagros, y cómo para tratar de consolar a su hijo intenta jugar al juego de un incesto de arcada -al que debían jugar antes de que apareciera la joven.

 

Furtivos, de José Luis Borau

 Ángel y Milagros, en un revolcón campestre sin precedente

 

La cosa no queda ahí y Ángel ordena a su madre que le acompañe al pueblo donde confiesa y comulga -normas y costumbres en esa sociedad aún vigentes-, y perdonada y en paz con la ley divina, Ángel le administra la ley humana y le descerraja varios tiros secos que retumban en el bosque silencioso en el camino de vuelta. 

 

Lola Gaos Furtivos, de José Luis Borau

Martina, a la espera de ser ajusticiada

 

El único personaje que siempre tuvo cara en el proyecto fue el de Lola Gaos. El resto son fruto de un azar certero, porque Ángel se llama así porque se contaba que lo interpretara Ángel Nieto, campeón del mudo en motos, y aún ahora intento verle en ese inolvidable Ángel que le sirvió al cantautor Ovidi Montllor para debutar como actor. El papel de Milagros, que hizo Alicia Sánchez, lo iba a interpretar Ángela Molina, y el propio papel del gobernador estaba escrito para López Vázquez, y al final lo asumió el propio José Luis Borau.   

 

Para Borau,  Furtivos, le situó definitivamente en el lugar que le correspondía: recibió la Concha de Oro del Festival de San Sebastián, algunos dicen que fue la última película que reflejó el tardo franquismo con Franco aún vivo en el Pardo, para Ovidi fue el inicio de una carrera cinematográfica en la que llegó a rodar hasta diecisiete títulos, muchos de gran calidad, que sólo se vio interrumpida por su prematura muerte; Alicia Sánchez no tuvo especial suerte y a la propia Lola Gaos la oí quejarse que por "cada película con éxito y lluvia de premios dos años sin rodar".

 

Lola Gaos en Orihuela homenajeando a Miguel Hernandez 

Una imagen de "la" Gaos militante infatigable

 

Furtivos y Lola Gaos aún me deparaban otra sorpresa. Por esta Martina de Furtivos, a La Gaos -como se llama a las grandes, con el “la” delante- recibió todos los premios de interpretación, y fui testigo, en primera fila, en el madrileño cine Palafox, de la noche que tenía que recibir el galardón a la mejor actriz concedido por el Círculo de Escritores Cinematográficos de cómo dinamitó el acto: micrófono a mano preguntó con su voz rota  “¿qué hacemos aquí celebrando y recibiendo premios cuando deberíamos estar en la puerta de la cárcel de Carabanchel exigiendo justicia y pidiendo amnistía?”. Hacía escasos meses que había muerto el dictador, con Arias Navarro de presidente de gobierno, se apagó la luz y se continuó con el programa previsto para la continuación de la entrega de premios, y era la proyección Tommy la opera rock de Ken Roussel.

 

Tommy la opera rock de Ken Roussel 

Tina Turner, Roger Daltrey y Oliver Rees  en Tommy la ópera rock de The Who, dirigida por Ken Russell 

 

Tommy, era la adaptación cinematográfica de la ópera rock de The Who, dirigida  por Ken Russell, con Furtivos nada tenía que ver, sólo que se rodó en el mismo año, lo rural a cielo abierto aquí se convertía en sicodelia. Roger Daltrey interpreta a Tommy, participaba Keith Moon, Tina Turner era La Reina del Ácido, Elton John (Pinball Wizard) y Eric Clapton (El Predicador). Todos los nombres dorados de la época y eran mundos paralelos, pero los dos estaban en este. Yo entonces me sentía más identificado con la estética sicodélica de Tommy que con la historia rural y lejana de Furtivos, pero visto desde hoy y con distancia, José Luis Borau había hecho una radiografía de una realidad cierta, y Tommy, entonces como ahora, no era más que el fruto de una ficción de los paraísos artificiales de las drogas de moda.

 

Gracias, querido José Luis. Sr Borau es usted grande.

 

 

 

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