Cultura

joseluismunoz Por Luis Muñoz Diez

17 de diciembre de 2012

15M: «Excelente. Revulsivo. Importante»

15M: «Excelente. Revulsivo. Importante»

Luis Muñoz Díez: utilizando como guía el estreno del documental "15M:Excelente. Revulsivo. Importante", Jaime Martín Montoliú, reflexiona sobre el sentido y vigencia de aquel movimiento de protesta.

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15M cc: “Excelente. Revulsivo. Importante.” Con el estreno en el Museo Reina Sofía de “15M: Excelente. Revulsivo. Importante.” documental realizado por el periodista Stéphane M. Grueso, se presentaba oficialmente en Madrid el proyecto 15M cc el pasado 3 de diciembre.

 

15M.cc es un proyecto puesto en marcha desde hace varios meses por  Stéphane Grueso, Pablo Soto y Patricia Horrillo, participantes tempranos y activos de la acampada Sol, consistente en la creación de una amplia base de datos acerca del 15M que estará directamente disponible para cualquiera en la red, y que incluye  junto a este reportaje, material audiovisual en bruto bajo licencia  Creative Commons BY 3.0  además de un libro en construcción. Una serie de entrevistas, recogidas en Conversaciones 15M.cc. , y diversos documentos en vías de compilación por medio de colaboraciones desinteresadas, conformarán el pilar estructurador de este proyecto, que se quiere ejemplo y continuación del espíritu copyleft, horizontal y co-participativo del movimiento 15M.   De modo que cualquier usuario podrá “compartir, copiar, distribuir, ejecutar y comunicar públicamente la obra”, así como colaborar en la construcción de una 15Mpedia

 

 

 

Durante la presentación de este documental, los promotores de proyecto no se cansaron de repetir una y otra vez que “15M cc no es el 15M ni lo pretende”. Admitamos pues -aunque no sea en realidad exactamente así- que se trata tan sólo de una iniciativa derivada de su influencia. El mismo hecho de que el estreno se haya producido en el Museo Reina Sofía sin que previamente se diera a conocer en ninguna de las asambleas 15M de barrio que aun subsisten, vendría a corroborarlo.

 

La película es una tentativa muy trabajada y honesta de contar la irrupción del 15M desde dentro. Es decir, replicando su propia esencia e intentando fundamentar el relato en la idea polifónica de proceso colectivo en marcha, cooperativo y espontáneo. Pero la complejidad de un tal proyecto lo retrotrajo finalmente a una versión particular y subjetiva, a modo de testimonio, del estallido de dicho movimiento. Como acabó (re)conociendo Stéphan Gordo en medio de esta aventura, la idea de una memoria colectiva finalmente es algo imposible en sus propios términos, aunque haya versiones que logran atrapar una gran parte de los elementos de un posible relato común. Esta es una de ellas, ciertamente, pero no la única: yo mismo recuerdo haber visto un puñado de buenos reportajes sobre el tema, incluso en la televisión pública.

 

15-M

 

Apliquémonos lo mismo a la hora de perfilar un comentario al respecto de este film. Puestos a ser críticos, lo honesto y útil -creo- es reconocer de entrada que la visión de uno sobre este tema es tan particular y “poco objetiva”como los matices de propia experiencia vivida; y que merece la pena destacar algunas de las diferencias para enriquecer con otra mirada la narración propuesta. Un ejemplo: Stéphan señala el hecho de que en la acampada Sol el rango de edad mayoritario giraba en torno a los treinta años y que eso influyó en su estilo y su carácter. Ni lo niego ni lo discuto. Estoy de acuerdo. Añado, sin embargo, algo que también considero interesante compartir: las reflexiones de los no pocos dinosaurios que veníamos de la lucha contra la dictadura franquista y luego la transición, y luego el desencanto, y luego la integración, y luego la decepción respecto a  lo que esperábamos de nosotros mismos y de nuestra joven democracia,  se activaron de repente con ese renacimiento de la inquietud social y política. En ese sentido, el 15M fue un disparador, una espoleta.  A mí mismo me sorprendió experimentar tanta emoción en ese reencuentro, y asistir a la transformación mental de mis propios preconceptos en un trayecto tan breve como el que va desde la esquina del círculo de Bellas Artes hasta la entrada de la Puerta del Sol en la manifestación del mismo 15 de Mayo de 2010.... no digamos los días siguientes. Es esa cualidad performativa lo que refleja este documental. La emoción puede entonces ser compartida, aunque su fuente íntima y los contenidos que evoca en cada cual resulte diversa, muy diversa. Aun recuerdo mi airada extrañeza frente al recelo de algunos coetáneos que en teoría se habían pasado la vida 'esperando la revolución' y no eran capaces de reconocerla allí mismo; los viejos clichés filo-leninistas parecían únicamente servir para estigmatizar lo que estaba ocurriendo frente a sus propias narices. ¿Qué decir de las despechadas protestas vía mail de algunos compañeros que no habían entendido nada o se parecían hallarse incapacitados por su propio status para  cuestionar la tenaza bipartidista?

 

15M cc: “Excelente. Revulsivo. Importante.” En fin, retomemos el hilo después de esta disgresión:  ¿qué es lo peculiar de esta abiertamente declarada visión subjetiva de la movilización 15M propuesta por este audiovisual?  Pues que  logra recoger y mostrar, bastante fielmente a mi entender, lo esencial de su espíritu primigenio. Algunas imágenes inéditas a pie de calle del comienzo de la acampada Sol, junto a la bien seleccionada colección de  fragmentos de las entrevistas que grabaron a varios de los tempranos protagonistas y reforzadas por el testimonio en off del realizador, obran el milagro; impregnan al documental de una frescura y veracidad poco corrientes.

 

La narración se organiza en torno a una cronología que abarca desde la primera acampada hasta la decisión de migrar a los barrios unos cuantos días después, añadiéndose al final un epílogo que desgraciadamente rompe la factura de reportaje para adoptar la forma de un  clip alegórico sobre el activismo en la red.  Bajo mi punto de viata, un broche final “de autor”, pretencioso y disonante.

 

El énfasis en el aspecto “hacker” de lo que parece ser algo así como la conclusión del reportaje, deviene una opción errónea no sólo desde el punto de vista narrativo, sino también político, pienso yo. No sólo porque violenta de repente el clima creado alrededor de una gesta pública y colectiva para alojar incomprensiblemente al espectador en un espacio extraño, aislado, íntimo y privado, sino también porque sobredimensiona la importancia concedida a lo tecnológico en la génesis y la irrupción del 15M. Y más aun cuando previamente se ha hecho una renuncia explícita a entrar en aspectos tan  importantes como el análisis de impacto de esta movilización en el ámbito social o la posible transformación en el modo de procesar 'la cuestión política' como efecto del empoderamiento real de 'lo ciudadano' a partir de tal detonación... o a hablar de los problemas de la continuidad, diversificación y encauzamiento de una movilización nacida al calor de un discurso iniciático tan elemental y abarcativo como eso que se llama 'democracia real'. El asunto es relevante y replica una polémica actual muy viva sobre si es la calle o la red el foco de incidencia prioritario del activismo en torno a la vida publica. Volvemos pues a topar con una vieja y renovada servidumbre: al parecer, no hay posible narrativa propia que trascienda lo meramente descriptivo o testimonial sin un discurso proposicional estructurante (no ya sólo sin mirada subjetiva).

 

15M cc: “Excelente. Revulsivo. Importante.”

 

En la película lo testimonial está muy bien trabajado. Al inicio, los entrevistados van escuchando uno a uno en silencio su propia voz, lo que las transmuta en un eco inmediatamente reconocible como  familiares por el propio espectador. Son palabras parecidas a las que entonces dijimos -u oímos decir- en algún momento cada uno. Ese efecto de identificación perdura a lo largo de todo el documental hasta la ruptura final, realimentándose con la carga emotiva que proporcionan unas imágenes tan reconocibles como señas de identidad.

 

 

Es curioso el modo de recordar un evento tan extraordinario del  cual casi todos nos sentimos de alguna forma protagonistas: vamos colectando en el imaginario personal todo como si fuera experiencia propia, en un mix de lo vivido en presencia y de lo visto en las pantallas, de lo experimentado en la calle  y de lo sentido en el salón de la propia casa.

 

Y mientras tanto, los acontecimientos se suceden ante nuestros ojos: la construcción de un campamento-ciudad, el grito mudo, las asambleas y el trabajo en comisión, la creatividad desplegada, el conocimiento puesto al servicio de una actitud cooperativa, el acierto en las decisiones tomadas y en las conclusiones programáticas que veían la luz tan laboriosamente a través del marasmo de la democracia directa …

 

Bien, todo eso queda recogido en este peculiar documento, escrito desde dentro de una movilización en plena fase ascendente (no lo olvidemos: es justo el momento de la ilusión, del deslumbramiento, del expandirse ocupando espacio público y mediático).

 

15M cc: “Excelente. Revulsivo. Importante.”

 

Viéndolo:

Decimos: “Ni siquiera nosotros entendíamos que estaba pasando” y es verdad.

Decimos: “La pregunta en ese momento era: '¿qué podemos hacer para colaborar, qué sabemos hacer para ofrecerlo?' y  así era

Decimos: “Era emocionante, toda la generosidad y la alegría del encuentro floreciendo”, pero eso no fue solo.

 

Dado que el periodo elegido para documentar es ese primero del nacimiento -aquellas fechas memorables del inicio y estallido 15M- quedan subsumidas o fuera de foco gran parte de las dificultades y los conflictos interiores. Conste que los hubo. Más evidentes en la medida en que los días fueron pasando y el asunto se complejizaba: las dudas, las reservas iniciales; los intentos reiterados de instrumentalización, apropiación o mando; luego la inevitable diferenciación entre los que siguieron activos en las plazas curtiéndose o radicalizandose en la lucha  contra los desahucios, el desmantelamiento del sector público o la corrupción, y aquellos que se retiraron a tiempo y poco más tarde preguntaban sin ningún pudor a través de las redes sociales '¿dónde está el 15M?' o proclamaban su inexistencia porque las batallas eran menos visibles y más duras, y el protagonismo menos de aluvión... 

 

Alguna vez quizás también se contará eso. Pero seamos justos: no es la pretensión de este documental historiar hasta tal punto el 15M. Y así está bien. No se le puede exigir (¿y desde dónde, además?) un análisis más profundo. Quizás al libro, sí. Lo que me gustaría señalar finalmente es el riesgo de contribuir a una visión idealizada que no haría justicia al 15M ni a sus más activos participantes. Y porque sigue vivo aunque poco a poco se haya ido transformando por fuerza en 'otra cosa'... en varios 15Ms quizás... sin duda es algo más que un momento de exaltación o una referencia nostálgica. 

 

Impactó en la mente y en la vida de la gente como lo hacen todas las revueltas que por intensidad y amplitud parecen revoluciones. Y todavía anda lejos de haberse acabado... no en la pantalla, sino en la calle. 

 

15M

 

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