Cultura

susi-delatorre Por Susi DelaTorre

30 de diciembre de 2012

CINEMATECA PORTUGUESA- MUSEO DEL CINE EN LISBOA

CINEMATECA PORTUGUESA- MUSEO DEL CINE EN LISBOA

En abril de 1981, el cine ardió, pero otro renació de sus cenizas en Septiembre de 1982. En el fin de la década, con la compra de la “Quinta da Cerca” dio comienzo el Archivo, inaugurado en 1995. En 1997, la Cinemateca fue reconocida como Museo del Cine.

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Las fiestas navideñas son para olvidarlas, por lo menos en mi caso. Nada me causa tanto ardor de estómago, ansiedad bulímica y dentera familiar. Así, ya hace algunos años tomé la beatífica decisión de ausentarme del mundo que se reúne para el rollo langostino y villancico. Mi objetivo es subsistir sin comilonas, abetos y sonrisitas fingidas hasta el día cien por lo menos, del año próximo.

 

Navidad en Lisboa

Navidad en Lisboa

 

Debo confesar, yo que siempre estoy confesándome, que a veces no lo consigo del todo. Será porque mucha gente de la que aprecio canta en voz alta, o prepara unas vieiras al horno que son una maravilla. También sucede que me entra la nostalgia junto a una buena chimenea y envío mensajes ridículos a todo universo conocido por mi móvil, del uno  al otro confín. Supongo que soy una más.

 

Este año ha tocado escaparme hacia una de las capitales europeas más entrañables: Lisboa. Una ciudad que se pierde en adoquines irregulares, pulidos y resbaladizos, bajo la mirada orgullosa de unos edificios que hablan de pasados. Callejuelas con aire de tendal, con el simple placer de existir en esta urbe que revisa lo hermoso cada amanecer, para ir descubriendo las sombras nocturnas poco a poco. Baila la raza humana con tocados diferentes, próximos en sus idiomas. Son musicalidades los que aligeran los pasos por considerable que sea la pendiente del trazado. Azulejos vistos a paso de tranvía. Decididamente, no preciso de mazapán ni nueces.

 

MUSEO DEL CINE EN LISBOA

Cinemateca Portuguesa

 

Por ahora he sobrevivido a los cánticos, gracias también a un cicerone sabio que me indicó de forma suave y amable que en Lisboa existía una Cinemateca- museo (Rúa Barata Salgueiro 39). Es un bonito edificio adornado de cientos de rollos de película que prometía, bajo su arco de entrada, una nueva experiencia. Durante casi cien años, desde 1887 hasta 1979, fue propiedad del abogado y político Alberto Antonio Morais Carvalho, quien se lo compró al propio Barata Salgueiro el terreno en 1885.

 

Con posterioridad fue vendido al Estado Portugués en 1979, para acoger la entonces llamada Cinemateca Nacional, que en 1980, pasó a denominarse Cinemateca Portuguesa, poseyendo autonomía administrativa y financiera, dependiendo del Ministerio de Cultura.

 

El interior fue adaptado para construir un cine en los antiguos jardines de la casa, pero la fachada y el trazo original del edificio no sufrieron alteración alguna. Una decoración con tintes árabes, salas con magníficos estucados, motivos florales, frescos en los techos con temas mitológicos. La casa de Morais Carvalho, con sus musas y cupidos, ojivas y arabescos, contemplaron la transformación desde las primeras sesiones del “Animatógrapho Rousby” hasta la inauguración de un nuevo cine en 1980.

 

En abril de 1981, el cine ardió, pero otro renació de sus cenizas en Septiembre de 1982. En el fin de la década, con la compra de la “Quinta da Cerca” dio comienzo el Archivo, inaugurado en 1995. En 1997, la Cinemateca fue reconocida como Museo del Cine.

 

Fue necesario remodelar el espacio de exhibición de la proyección cinematográfica, aprovechando el sótano. Trazar un espacio propio de un museo, dónde el pasado y futuro trascendiesen con igualdad. Para todo ello, con un osado proyecto, dos arquitectos con igual espíritu trasgresor, Alberto Castro Nunes y António María Braga, las obras se iniciaron hasta el año 2002.

 

MUSEO DEL CINE EN LISBOA

 

Así es como encontré dos salas de cine subterráneas, con un espacio museográfico, la mejor cabina de proyección de Lisboa, salas de exposición permanente: Sala dos Carvalhos, Sala dos Cupidos y Sala 6x2, salas de exposición temporal, nuevas oficinas, archivos, un restaurante y una inspiradora librería, de la que tardé en despegarme.

 

Una de las salas expositoras es la llamada “Sala dos Carvalhos” en cuyas paredes se representan en relieve hojas de roble. Las piezas que la completan pertenecen a la colección de aparatos del pre-cine, sus principios y diversos equipos de pequeño tamaño. Varios de los objetos expuestos, unen la fotografía con las imágenes animadas, como el Praxinoscopio-teatro original del francés Émile Reynaud, (1877) con imágenes diseñadas sobre cintas transparentes que se funden con movimiento. Les adaptaría más tarde escenarios teatrales en miniatura. Fueron vendidos como juguetes, para lo que él alquiló dos departamentos en París. Esta maravilla le otorgó a Émile Reynaud una mención honorífica en la Exposición Universal de París.

 

MUSEO DEL CINE EN LISBOA

 

Asociar un proyector le permitió crear una gran máquina de movimiento. Al crearse el Teatro Óptico, se hizo inviable su comercialización, aunque en el Museo Grévin de Paris, organizaba espectáculos de diseños animados, con acompañamiento musical. El nacimiento del cine marca el fin de las pantomimas luminosas. Reynaud destruyó el teatro óptico y tiró al rio Sena sus películas.

 

MUSEO DEL CINE EN LISBOA

 

En la Sala 6x2, con proyección continua, el documental “THE TRAMP AND THE DICTATOR” de Kevin Brownlow y Michael Kloft. Interesante trabajo ya realizado en 2001 que revisa la sátira que Chaplin hizo a Hitler en 1940, un año antes de que Estados Unidos entrase en la Segunda Guerra Mundial. Valeroso había sido su personaje, por vez primera en voz y el último en el que el vagabundo inmortal apareció ya en las pantallas.

 

Entre un café merecido y la felicidad que trae consigo estar de vacaciones, aunque sean navideñas, me deslicé hacia la Sala de Lectura que contaba con una curiosa y valiosa exposición. Poco conozco del cine de animación, diría que a “nivel usuario” pero me entusiasmó el cartel de la película “Desassossego” que junto con su argumento me hizo buscarla estos días incesablemente.

 

“Desassossego”

 

Es un cortometraje de veinte minutos que nos muestra la historia de un charcutero, Iván, habitante de una pequeña ciudad típica italiana, que sueña con cambiar de ocupación por diseñar y vender sus propios muebles. Sin desperdicio esta joya, que como todos los filmes artesanales, son depositarios del buen hacer, el tiempo y la dedicación de quienes la han ideado. Producida por Sardinha em Lata y dirigida por Lorenzo Degl´Innocenti.

 

“Desassossego”

“Desassossego”

 

“Desassossego”

“Desassossego”

  

“Desassossego”

“Desassossego”

 

Como hechizada que estuve…

Espero que no dejéis de visitar tan hermoso y educativo lugar. Aunque no la adornen guirnaldas y campanas. Me alegro de mi escapada casi no navideña. Lisboa lo ha merecido, el mundo del cine, también.

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