Cultura

nacho-cabana Por Nacho Cabana

04 de enero de 2013

LA NOCHE MÁS OSCURA (ZERO BLACK THIRTYL 2012), de Kathryn Bigelow.

LA NOCHE MÁS OSCURA  (ZERO BLACK THIRTYL 2012), de Kathryn Bigelow.

Nacho Cabana: La película, eso sí, está muy bien interpretada y rodada, la recreación de los escenarios es excelente y no aburre a pesar de sus casi tres horas de duración. Pero no deja de ser una ficcionalización propagandística de unos hechos que, en la realidad, nos fueron hurtados, nunca vimos.

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La filmografía de Kathryn Bigelow está compuesta íntegramente por películas de acción que en ocasiones se enmarcan dentro del subgénero policial  (Acero azul -1989- su mejor trabajo hasta la fecha) el surf (Le llaman Bodhi -1991-) o el terror (Los viajeros de la noche -1987-) Títulos más o menos interesantes que la habían llevado a dirigir productos “mainstream” como K-19: the widowmaker (2002). Hasta que en 2008 una combinación de suerte y ausencia de competencia hacen que su En tierra hostil (que llevaba un año sin lograr estrenarse ni siquiera en EE.UU) gane seis de los nueve Óscars a los que estaba nominada, entre ellos el de mejor dirección, y su autora ingrese en la historia del cine al convertirse en la primera mujer que gana el máximo reconocimiento de Hollywood. 

 

Pero, no nos engañemos. No hay en toda la carrera de Bigelow ni un solo título que se pueda comparar, por ejemplo, a cualquiera de la filmografía de  otro realizador especializado en cintas de acción como Paul Greengrass. Es más, el que esto escribe tiene la sospecha de que si no fuera por lo sorprendente que a mucha gente le puede parece que una mujer dirija películas con explosiones, peleas y tiros en lugar de con partos bajo el agua y cánceres de mama, la directora de La noche más oscura no gozaría de un prestigio superior, por ejemplo, al de Simon West o, siendo generosos, John McTiernan. No es culpa suya, claro, sino de los prejuicios y banalizaciones con los, que cada vez más, se mueve la opinión pública mundial. ¿Una película dirigida por una mujer que no trata de la violencia de género y no se diferencia en nada de lo que podría haber hecho un varón? A por el Óscar.

 

LA NOCHE MÁS OSCURA  (ZERO BLACK THIRTYL 2012), de Kathryn Bigelow

 

La jugada parece haberle salido bien de nuevo a juzgar por la expectativa con la que se espera su última película La noche más oscura que no es, como su genial título español puede hacer pensar, una secuela de la película que Carlos Saura dirigió en 1989 sobre San Juan de la Cruz sino una documentada representación del procedimiento que llevó, tras una década de trabajo, a la localización y asesinato de Bin Laden.

 

Lanzada apoyándose en una polémica basada en la supuesta filtración de información privilegiada del gobierno de Obama al guionista y productor Mark Boal, el largometraje que nos ocupa pretende ante todo vender al espectador la versión oficial de lo ocurrido, mostrando al tiempo el cambio acaecido en los métodos utilizados por la CIA para lograr su cometido, esto es, desde la tortura más cruel al ajusticiamiento a sangre fría sin proceso ni cadáver.

 

La primera pega al trabajo de Bigelow es precisamente esa, la falta de una opinión clara, sobre de los hechos que narra. No se posiciona en ningún momento, parece aceptar tanto las torturas como el respeto a los derechos básicos del detenido. Ambas tienen sus pros y sus contras y su aplicación depende de cada momento histórico y de políticas que se les escapan a los que las ejecutan y por tanto no son cuestionables. Pero esa postura tampoco es enunciada en ningún momento sino que parece deducirse de la indiferencia con que edita tanto veinte minutos de torturas al principio de la cinta como los problemas que le causa a la inteligencia estadounidense el dejar de maltratar a los sospechosos. No estamos hablando de neutralidad sino de falta de un punto de vista ante unas conductas que, al menos desde Europa, son inexcusables en un gobierno democrático.

 

LA NOCHE MÁS OSCURA  (ZERO BLACK THIRTYL 2012), de Kathryn Bigelow

 

Esto enlaza con el principal problema con que se va a encontrar Zero Dark Thirty en el mercado internacional. Que es una película hecha exclusivamente para el público gringo, que no se plantea más visión del mundo que la filtrada por la CIA, que los estadounidenses no son nunca otra cosa que víctimas del terror defendiéndose de la barbarie islámica y que ésta ha nacido porque sí, sin que años de agresiones a la civilización musulmana hayan tenido nada que ver. Si quieren ambigüedad y sutilidad, vean Homeland (2011- ) de Michael Cuesta, Alex Gansa y Howard Gordon donde, a pesar de compartir los protagonistas idéntica adscripción profesional, sí que se manejan como elemento dramático las atrocidades que el propio ejército estadounidense ha perpetrado en Afganistán.

 

LA NOCHE MÁS OSCURA  (ZERO BLACK THIRTYL 2012), de Kathryn Bigelow

 

Además, el respeto a la versión oficial hace que Bigelow renuncie a tener un personaje plenamente activo en la investigación y, sobre todo, en la resolución del caso. Hubiera sido más cinematográfico que toda la trama se focalizara en el militar interpretado por Edgar Ramírez que tortura al primer detenido pero esto habría ocasionado una excesiva ficcionalización del relato. Así que Bigelow y Boal optan por introducir al personaje presuntamente real interpretado por Jessica Chastain que si bien está presente en todo el metraje, no hace realmente nada fundamental o más bien todos los que están a su alrededor hacen cosas más importantes y decisivas mientras que ella mira, deduce, presiona y poco más. Pero, como estamos en una superproducción, escritor y realizadora han de implicar emocionalmente a Maya (que así se llama la agente) en la trama y lo hacen asignándole recursos dramáticos de manual que no alteran sustancialmente la línea oficial. Estrategias narrativas tan manidas y vistas como, por ejemplo, la muerte de su mejor amiga en un ataque terrorista en una cena conjunta o repentinos atentados a su integridad física. Especialmente patético es cuando, en el clímax de la historia, Obama no acaba de dar su visto bueno al ataque a la casa de Abbottabad (que recordemos incluye una acción militar unilateral y secreta en un país soberano) y Maya se limita a escribir con un rotulador veleda los días que llevan esperando en el cristal de la oficina de sus jefes. O, lo que es peor, que el OK al ataque por parte del jefe de la CIA (James Gandolfini) viene dado exclusivamente por la fe que tiene la chica en que Bin Laden es el inquilino fantasma de la fortaleza antes que cualquier otra prueba real.

 

LA NOCHE MÁS OSCURA  (ZERO BLACK THIRTYL 2012), de Kathryn Bigelow

 

Facilonas formas de resolver momentos clave.

 

La película, eso sí, está muy bien interpretada y rodada, la recreación de los escenarios es excelente y no aburre a pesar de sus casi tres horas de duración. Pero no deja de ser una ficcionalización propagandística de unos hechos que, en la realidad, nos fueron hurtados, nunca vimos.

 

Como el cadáver de Bin Laden del que aquí sólo se muestra la barba.

 

LA NOCHE MÁS OSCURA (ZERO BLACK THIRTYL 2012), de Kathryn Bigelow, se estrenó en España el 4 de enero de 2013 

 

*Nacho Cabana es guionista de cine y televisión y ha participado en las series “Colegio Mayor”, “Médico de Familia”, “Compañeros”, “Policías en el corazón de la calle” al tiempo que gano el Premio Ciudad de Irún dos veces en diez años en 1993 por el cuento “Los que comen sopa” y en 2003 por la novela “Momentos Robados” y escribo los guiones de los largometrajes No debes estar aquí (2002), dirigido por Jacobo Rispa y Proyecto dos (2008), dirigido por Guillermo Groizard.

  

 

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