Cultura

josé-gómez-fernández Por José Gómez Fernández

10 de enero de 2013

Jack Reacher (2012) de Christopher McQuarrie

Jack Reacher (2012) de Christopher McQuarrie

José Gómez Fernández: A un ritmo de título por año Tom Cruise nos presenta en este 2013 Jach Reacher, un interesante thriller de acción apto no sólo para los amantes de las películas del género.

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Por muchos es pensado que las películas de acción son como cadenas de comida rápida: numerosas y de una calidad ciertamente discutible. En la gran mayoría de las mismas (que no en todas) parece regir una norma no escrita que reza que la correcta elaboración de su guión deberá verse sacrificado por el ritmo trepidante y la acción sinfreno de unas cuantas de sus secuencias. Y esto es así hasta que surgen películas como Jack Reacher. Tal vez porque no es ésta una película pura de género, en la que la acción es sustituida en la mayor parte del tiempo por un tratamiento de thriller de acertado planteamiento y más que correcto desarrollo; o tal vez porque estamos hablando de una historia adaptada de una novela de cierto éxito, el caso es que Jack Reacher puede presumir de un guión sólido, inteligente y bien construído que no sólo gustará a los amantes de aquella cintas plagadas de persecuciones interminables por carretera. Jack Reacher también resulta satisfactoria para aquellos que buscan un mayor transfondo, ése que en gran parte suele estar apagado por el sonido de la explosión en cadena de unos cuantos automóviles.
Su comienzo, aquellos cinco primero minutos que nos presentan a un desalmado francotirador en torno al cual se va a desarrollar toda esta historia, posée un pulso hitchckoniano (valiente sin duda utilizar este término) digno de todas las alabanzas. El posterior desarrollo de la trama no desmerece en absoluto tan buen arranque. Y es que el interés por la historia no decrecerá en ningún momento, algo que ni siquiera conseguirá una floja Rosamund Pike, ni la excasa química (por no decir nula) existente entre ella y Tom Cruise.
Las escenas de acción de Jack Reacher se dosifican sabiamente (tanto en duración como en frecuencia) para enganchar a los amantes del género pero no aburrir a los que no comulgan con él. Unas escenas brillantemente realizadas, gracias a un buen sonido y una lograda planificación, tan bien secuenciadas como esos golpes de humor que salpican toda la cinta. Unos cuantos guiños que consiguen humanizar una historia y unos personajes con los que resultaría de otro modo complejo establecer algún tipo de complicidad.
Jack Reacher también sabe depararnos alguna que otra sorpresa. Y ello pese a que el guión no depende en absoluto de ellas. Su propia construcción, el cómo se van engarzando las diferentes piezas de esta historia, siempre de un modo acertado tanto en su trama como en su ritmo, ya es lo suficientemente sólido como para no tener que depender de unos giros que no engrandecen por sí solos la historia.   
Tom Cruise haciendo de Tom Cruise nos sigue gustando. El actor no ha perdido ni un ápice de ese particular encanto del que tantos años lleva haciendo gala en la meca del cine. Y todo ello pese a que la elección inicial del actor, tal y como ya sucediese años atrás en Valkyra, no fuese vista con buenos ojos por los seguidores de la novela. Echando un vistazo a la misma cierto es que el personaje que en ella se describe poco o nada tiene que ver con la imagen que todos tenemos del intérprete neoyorkino, pero una vez vista la cinta, cierto también es que ya nos costaría imaginar otro Jack Reacher despojado del rostro del protagonista de Top Gun.
Jack Reacher es, en definitiva, una grata sorpresa. Grata por inesperada pero más especialmente porque es de ésas películas que consiguen que nos reconciliemos con todo un género... o al menos que comencemos a mirarlo con otros ojos.

Por muchos es pensado que las películas de acción son como las cadenas de comida rápida: numerosas y de una calidad ciertamente discutible. En la gran mayoría de las mismas (que no en todas) parece regir una norma no escrita que reza que la correcta elaboración de su guión deberá verse sacrificado por el ritmo trepidante y la acción sinfreno de unas cuantas de sus secuencias. Y esto es así hasta que surgen películas como Jack Reacher. Tal vez porque no es ésta una película pura de género, en la que la acción es sustituida en la mayor parte del tiempo por un tratamiento de thriller de acertado planteamiento y más que correcto desarrollo; o tal vez porque estamos hablando de una historia adaptada de una novela de cierto éxito, el caso es que la última película de Christopher McQuarrie puede presumir de un guión sólido, inteligente y bien construído que no sólo gustará a los amantes de aquellas cintas plagadas de persecuciones interminables por carretera. Jack Reacher también resulta satisfactoria para aquellos que buscan un mayor trasfondo, ése que en gran parte suele estar apagado por el sonido de la explosión en cadena de unos cuantos automóviles.

 

Rosamund Pike y Tom Cruise en Jack Reacher

 

Su comienzo, aquellos cinco primero minutos que nos presentan a un desalmado francotirador en torno al cual se va a desarrollar toda esta historia, posée un pulso hitchcockniano (valiente sin duda utilizar este término) digno de todas las alabanzas. El posterior desarrollo de la trama no desmerece en absoluto tan buen arranque. Y es que el interés por la historia no decrecerá en ningún momento, algo que ni siquiera conseguirá una floja Rosamund Pike, ni la escasa química (por no decir nula) existente entre ella y el todopoderoso Tom Cruise.


Las escenas de acción de Jack Reacher, de buena factura gracias a un correcto sonido y una lograda planificación, se dosifican sabiamente (tanto en duración como en frecuencia) para enganchar a los amantes del género pero no aburrir a los que no comulgan con él. Unas escenas tan bien secuenciadas como esos golpes de humor que salpican toda la cinta. Unos cuantos guiños que consiguen humanizar una historia y unos personajes con los que resultaría de otro modo complejo establecer algún tipo de complicidad.


Jack Reacher también sabe depararnos alguna que otra sorpresa. Y ello pese a que el guión, adaptado por el propio Christopher McQuarrie, no depende en absoluto de ellas. Su propia construcción, el cómo se van engarzando las diferentes piezas de esta historia, siempre de un modo acertado tanto en su trama como en su ritmo, ya es lo suficientemente sólido como para no tener que depender de unos giros que no engrandecen por sí solos la historia.

 

Tom Cruise en Jack Reacher

 

Y es que Tom Cruise haciendo de Tom Cruise nos sigue gustando. El actor no ha perdido ni un ápice de ese particular encanto del que tantos años lleva haciendo gala en la meca del cine. Y todo ello pese a que la elección inicial del mismo, tal y como ya sucediese años atrás en Valkiria, no fuese vista con buenos ojos por los seguidores de la novela. Echando un vistazo a la misma cierto es que el personaje que en ella se describe poco o nada tiene que ver con la imagen que todos tenemos del intérprete neoyorquino, pero una vez vista la cinta, cierto también es que ya nos costaría imaginar otro Jack Reacher despojado del rostro del protagonista de Top Gun.


Jack Reacher supone, en definitiva, una grata sorpresa. Grata por inesperada pero más especialmente porque es de ésas películas que consiguen que nos reconciliemos con todo un género... o al menos que comencemos a mirarlo con otros ojos.

 

 

Jack Reacher (2012), de Christopher McQuarrie, se estrena en España el 11 de enero de 2013

 

 

*José Gómez Fernández es licenciado en Comunicación Audiovisual. Ha sido guionista y director de diversos cortometrajes amateur y presentador de diferentes programas para radio y televisión local. Trabajó en el departamento de dirección en series de TVE y Antena 3, así como escribió varios años para la guía de ocio y cultura lanetro, donde dedicaba un espacio a hablar de cine.

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