Cultura

jaime-pacios-ramírez Por Jaime Pacios Ramírez

10 de enero de 2013

Rueda de prensa de El Muerto y ser Feliz (2012) de Javier Rebollo

Rueda de prensa de El Muerto y ser Feliz (2012) de Javier Rebollo

Jaime Pacios: Asistimos a la rueda de prensa de la película por la que José Sacristán ha sido nominado al Goya como mejor actor: El muerto y ser feliz.

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No todos los días podemos presumir de asistir al pase de prensa de una película creada por antiguos compañeros de trabajo. La última vez que nos vimos merodeábamos entre cintas betacam, noticias, imágenes y cabinas de edición. Ellos, además, entre sueños y conjeturas de realizar un corto. Yo siempre pensé que tras ése vendrían otros tantos, más largos y trascendentes. No me equivoqué porque ese día llegó hace varios años y ahora se confirma su valía, porque volver a estrenar, con los tiempos que corren, con José Sacristán en cartel, es un privilegio reservado sólo para los más quijotescos.

 

El Muerto y ser Feliz es la cuenta atrás de Santos, un español residente en Argentina y asesino a sueldo, que al sentir que la muerte le persigue, huye del hospital para quemar sus últimos cartuchos en una particular huida hacia adelante. Pronto reclutará a Roxana, una joven bonita que le acompañará a lo largo de más de 2000 kilómetros de carreteras, perros y pistolas... que no disparan.

 

A la rueda de prensa convocada en los cines Princesa de Madrid, acuden ilusionados, el director, Javier Rebollo, la guionista, Lola Mayo, el actor José Sacristán y el productor José Molla. En un ambiente muy distendido nos hablan de esta curiosa coproducción hispano-gala-argentina.

 

José Sacristán y Javier Rebollo en la rueda de prensa de El Muerto y Ser Feliz

 

Existen géneros puros, modernos, híbridos y hasta subgéneros, pero el de esta película es un género extraño.


Javier Rebollo

Según un amigo mío de Nueva York, la película tiene un género torcido, y a mí esa definición me ha gustado. Es una película que está entre la tradición y la modernidad. Es coger un género y contarlo de otra manera, porque yo creo que los géneros no pueden ser contados de la manera que lo hacíamos antes. Es algo así como la interpretación de José Sacristán, sigue siendo el Sacristán de siempre, pero con algo nuevo, deconstruyendo el mito, La película quiere ser nueva a la vez que tradicional. Además El Muerto y Ser Feliz tuvo un método particular. Cada película encuentra su forma de hacerse en el rodaje. Nuestro impositivo era rodar muy rápido porque es una road movie y yo creo que este género tiene que rodarse con rapidez, por eso desaparece el plano contra plano.

 

A veces el trabajo de un director, al llegar a la sala de montaje, se transforma en una película distinta a la rodada.

 

Javier Rebollo

Tiene que ver con que los productores nos dejaron estar ocho meses reescribiendo, volviendo a filmar la película. Muchas veces acabas el trabajo, das el último corte, se abraza la gente, se aplaude, te emborrachas y la película se ha terminado. Luego en la sala de montaje reproduces exactamente lo rodado y puede dar lugar a películas muy nobles. Ahora es un buen momento del cine español porque hay mucha gente unida que se quiere y hace cosas juntas. Pero éste es un tipo de película en el que al llegar a la sala de montaje, aparecen cosas nuevas, y es el tipo de cine que a mí me interesa, y más aún si tienes ocho meses para trabajar en ello. Por eso da tiempo a que aparezcan todas esas voces que son de Pepe Sacristán, de Roxana Blanco... y sucede algo, y es que el espectador tiene la sensación de que la película se está contando mientras se ve. Es como si la película estuviese en andamios y esa idea, a mí, como espectador y cineasta, me interesa.

 

José Sacristán

Sí, es cierto que hay una evolución, casi una metamorfosis, no sólo sobre el material sino también sobre una idea que ha ido dándose la vuelta, subiendo y bajando, torciéndose, para acabar en esto. Lo digo con total y absoluta sinceridad, ha ido cobrando una dimensión en la que hemos ido acomodándonos en la cabeza de Javier y sus elucubraciones.

 

Javier Rebollo

Pero en esto hemos participado todos porque recuerdo que lo de nombrar a los muertos fue idea de José Sacristán. Creo que el director es alguien que sabe rodearse de gente más inteligente que él, como decía José María Aznar (risas). Es como con el sonido. La película tiene un trabajo de sonido verdaderamente excelente, el sonido se desplaza por la sala con las voces y los pensamientos y eso es algo que debemos al montador de sonido, Pelayo Gutiérrez.

 

 José Sacristán en El Muerto y Ser Feliz

 

Santos, el personaje que encarna Sacristán, supone un cambio radical en su larga trayectoria y bebe de numerosas fuentes literarias y cinematográficas.

 

José Sacristán

Por varias cosas. En principio porque el personaje está escrito para mí. Una de las acotaciones habla de mi acento de Chinchón. Echándole una ojeada a este personaje, bien podría ser el Castañita, el tontolhaba de Cara de Acelga que escribí hace tanto tiempo... ese niño prodigio, el cantaor de flamenco que empezaba haciendo auto-stop en una carretera yendo de un lado a otro. Era un pobre diablo que bien podría haber acabado de matón a sueldo en Argentina. Pero por otra parte este personaje también me remite a Don Quijote porque tiene que ver con su faceta de "desfacer entuertos"... como digo yo: mi método de trabajo es mitad Stanislavski, mitad Niña de los Peines. Trato siempre de aproximarme a cualquier personaje, ya sea Willy Lamas o Don Quijote. Para mí este oficio es un juego. Cada vez que me subo al escenario, lo que trato por encima de todo es recuperar el crío que fui, si luego esto es cultura, o es arte... ¡vaya usted a saber! Al hilo de esto, debo de reconocer la suerte de haber conocido y trabajado con una generación de actores que eran un ejemplo, no sólo de talento, sino de abnegación y sacrificio. Los de las dos funciones diarias siete días a la semana; las pensiones, los viajes en segunda... he podido trabajar con Fernando Fernán Gómez, con Irene Caba Alba, con Irene Gutiérrez Caba, con Carmen Carbonell, con Erasmo Pascual, con Rafaela Aparicio, con Florinda Chico, con Rafael López Somoza, en fin, toda esa galería...

 

Javier Rebollo

Cuando trabajas con un actor como Pepe es como trabajar con James Stewart o con John Wayne. No estás viéndoles hacer un determinado papel, estás viendo todos los papeles que ha hecho. Al verlos tienes que conseguir contextualizarlos en la película, pero conviviendo con todo lo que han hecho previamente. Por esto a mí me gustan los actores con carácter como Carmen Machi o Lola Dueñas... y de esos quedan pocos.

 

José Sacristán y Roxana Blanco en El Muerto y Ser Feliz

 

Una de las señas de identidad de la cinta radica en un uso de la lengua, el castellano, adaptado a la procedencia y situación peculiar de cada personaje.


Lola Mayo

El lenguaje de la película fue sufriendo transformación durante toda la escritura, rodaje y montaje. Tuvo un trabajo muy importante de contacto con los lugares donde se rodó. Conocíamos Buenos Aires y otras grandes ciudades, pero era difícil saber cómo podrían comportarse nuestros personajes en lugares tan concretos, porque son sitios muy perdidos en Argentina y requerían un contacto muy directo para saber cómo es la gente del campo. Tenemos mucha conciencia de cómo hablan los argentinos del Río de la Plata; pero muy poca de cómo lo hacen, cómo son y qué color tiene la gente de esos distintos sitios. Esto nos hizo reflexionar sobre el personaje de Santos, que es alguien que llegó allí, probablemente en los años 70 y tuvo tiempo de impregnarse de todo eso; pero también, por la edad que tiene, no ha podido olvidar su origen. Creo que fue en el rodaje cuando percibimos la necesidad de subrayar, aunque no decir claramente, que este hombre estuvo en Argentina en momentos en los que se mataba por dinero, crímenes políticos o de estado. Por eso en su cabeza están apareciendo continuamente los nombres de la gente que él mató. Es también un respeto por la historia de Argentina.En cualquier caso son muertos, y eso es algo que vieron José Sacristán y el montador, Ángel Hernández. Esa necesidad de que los muertos tenían que estar presentes. Esos muertos debían tener corporeidad, y en este caso es la de la pronunciación en su cabeza, la lectura de sus nombres.

 

Javier Rebollo

La película es una habitación con muchas puertas y cada uno debe de tomar la que quiera. La nuestra es la del juego, la del absurdo, la de Samuel Beckett, la de Kafka y la de Don Quijote, porque es una película muy española a pesar de ser argentina; de gente que aunque derrotada, sigue para adelante y mantiene la dignidad hasta el último momento.

 

El Muerto y Ser Feliz es tan deudora del cine como de la literatura y se sitúa a caballo entre tradición y modernidad.

 

Javier Rebollo

Porque es una película que bebe mucho de la literatura; aunque Buster Keaton y el cine mudo están muy presentes, sobre todo uno de los grandes de la nouvelle vague, Marcel Hanoun, que es quien más ha inspirado el dispositivo de voz que niega y avanza y contradice; también está el western, pero sobre todo el cine mudo, el burlesco americano.

Roxana Blanco en El Muerto y Ser Feliz

 

José Sacristán aún no sabía que iba a ser candidato al Goya al mejor actor y esto es lo que pensaba de los premios de la Academia a una semana de ser convocados.

 

José Sacristán

Hombre, por esperar, yo espero incluso que me lo den. Si me toca, recojo el monigote y encantado de la vida, y si no me toca... creo que el éxito está en la continuidad del trabajo y yo llevo casi 60 años ganándome la vida con esto. Si hay algo que aprendí de mi maestro y amigo Fernando Fernán Gómez, es que esto a lo que me dedico no es competitivo. Se sabe quién llega primero a una meta, quién mete más goles, o quién salta más alto con la pértiga; pero que alguien se reúna en un momento determinado para decidir quién es el mejor...

 

Javier Rebollo

Yo quiero que lo nominen, yo quiero que Pepe gane el Goya; pero siendo cervantino quiero que lo gane todo, aunque me conformo con muy poco y ese poco, que es mucho, es haber trabajado con él.

 

Un recurso tan aprovechado y tan valorado en el cine español, como es la voz de Sacristán, se transforma en lenguaje no verbal y experimenta una forma tan sutil de comunicación que descubrimos un nuevo actor capaz de expresar con el cuerpo y con la palabra; aunque el actor, con gran sentido del humor, prefiere pensar que las razones son meramente monetarias...

 

Lola Mayo

No íbamos a aprovecharnos de la voz del Pepe, aunque era un recurso muy evidente, queríamos trabajar con él, pero también incluso sin él.

 

Javier Rebollo

Para mí el actor moderno trabaja con el cuerpo y por eso la modernidad está ligada al cine mudo. Aquí José Sacristán hace un trabajo de cuerpo brutal, y el cuerpo también habla. La palabra en el cine está sobrevalorada. Esto es lo que tiene su personaje de moderno: su diálogo nace de su cuerpo.

 

José Sacristán

La razón fundamental fue la advertencia de mi representante: en Madrid ya has dicho todo lo que tenías que decir, así que nadie te haga ya hablar tanto en una película, porque eso ya sería otro precio. En esta película recorríamos 5000 kilómetros sólo para decir: ¿a tí te gusta disparar?...

 

José Sacristán en El Muerto y Ser Feliz

 

La situación económica de España también afecta y preocupa a la creación cinematográfica. Algunos de los directores, productores y actores hacen frente común contra el empobrecimiento de medios; pero también contra la autocensura que, en definitiva, es lo que va a impedir que la industria, o el arte de hacer cine, se convierta en el reducto de unos pocos.

 

José Nolla (productor)

Yo aposté por esta película por una cuestión de principios. Este cine tiene que seguir existiendo. Fue una apuesta ideológica, una cuestión de militancia. Creo que va a ser muy difícil seguir haciendo este cine con este nivel de producción. Hay unas condiciones en este país y en toda Europa que no lo facilitan.

 

José Sacristán

Estamos en una situación que, desde mi punto de vista es de guerra. Esto no es una crisis, es una lucha de clases, una revolución, pero a la inversa. No vienen aviones bombardeando; pero el muerto es el que se queda en el paro, el muerto es el que desahucian. El equipo de gobierno lo está haciendo mal porque se ordena que se haga mal.

 

Javier Rebollo

Por eso estrenar ya es un gesto político porque hay una censura del mercado, de la exhibición, e incluso del cineasta que ya no quiere hacer determinadas películas porque no podrá mostrarlas. Por eso estrenarla ha sido un gesto de resistencia. Es un gesto político. Yo también quiero estar en las salas que quieren para ellos y que consigamos estar aquí es una forma de estar en la guerra y de enfrentarnos aunque sea de una manera muy débil, ya es algo.

 

 

El muerto y ser feliz (2012), de Javier Rebollo, se estrena en España el 11 de enero de 2013.

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