Cultura

nacho-cabana Por Nacho Cabana

04 de febrero de 2013

A PARTIR DE MAPA de León Siminiani. Nacho Cabana.

A PARTIR DE MAPA de León Siminiani. Nacho Cabana.

Reflexiones sobre los viajes, el amor y las vidas paralelas a partir de Mapa de de León Siminiani.

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León Siminiani trabajaba como director de series de televisión. Yo hacía lo propio como guionista, de hecho coincidimos en alguna producción sin llegar a conocernos personalmente. Cuando a él se le acabó el trabajo se planteó un gran viaje y dudó entre volar a México o a la India. Cuando yo me cansé de escribir capítulo tras capítulo dejé la empresa en la que llevaba diez años y decidí emprender un “plan de fuga” que incluyera México o la India. Él se decidió por la India. Yo por México. Él mantenía una relación cordial con su “ex”. Yo no me hablaba con la mía. Los dos dejamos todas nuestras cosas en un guardamuebles antes de agarrar un avión. Él regresó con parte del material con el que está construido Mapa.

Yo lo hice con las más de cien horas grabadas que luego se convirtieron en mi largometraje documental Tres Caídas (2006). Durante el su viaje, él tuvo un espejismo de amor que le hizo regresar. Durante el mío, yo conocí a la mujer que se convirtió tiempo después en mi esposa. León partió de nuevo para seguir intentando encontrar un orden a su vida sentimental. Yo me quedé luchando por conseguir un matrimonio feliz.

¿Qué hubiera pasado si yo me hubiera decantado por la India y él se hubiera ido a México?

Los tópicos y las “road movies” suelen decir que el auténtico viaje es el interior y que más que la trayectoria física lo que importa es el trayecto personal. No sé si es verdad o un tópico más. Lo que sí sé es que, para un guionista o director, viajar solo supone un intento imposible de escaletar tu vida. Horas y horas en un autocar o esperando un avión que no sale, comidas y cenas con la “lonely planet” como única compañera provocan en ti la búsqueda de una lógica en el orden en que te sucedieron las cosas. Como si de una estructura dramática se tratara, intentas descubrir porqué y para qué pasó algo justo en un momento determinado y no en otro. Qué acción llevó a una consecuencia posterior que llevó a otra y ésta a otra hasta enfrentarte a un “continuará” imposible de concluir.

Todo el esfuerzo es por supuesto, inútil. O casi, porque  el relato vital se construye momento a momento, imagen a imagen, mujer a mujer. Y es todo ese proceso lo que narra Siminiani en una de las más complejas y a la vez honestas propuestas cinematográficas que ha dado el cine español en los últimos tiempos. Una película hecha prácticamente por una sola persona que ajusta con asombrosa sencillez las imágenes de su viaje a India con una voz en off que las modifica, ordena, altera y da sentido sin caer nunca en un discurso cerrado-cerrado ni en función comentativa alguna. Los recursos que usa Siminiani, tanto en audio como en video, son los justos para lograr transmitir su peripecia personal; ni uno más, ni uno menos. No hay impostura alguna en su discurso pero sí sentimientos e ironía.

Mapa resulta brillante en toda su primera mitad y parece tambalearse cuando su protagonista regresa a Madrid… Pero Siminiani sólo tarda unos pocos minutos en reencauzar la película hasta el emocionante punto de giro que supone su encuentro con unas viejas cintas de VHS en las que descubre la clave de su error y el sentido de las imágenes ya grabadas, es decir de su viaje. Le ayudarán a ello su ex y un accidente que ayudan al protagonista a encontrar una lógica a la escaleta de su vida.

Para ello tiene, claro, que recurrir a un final abierto.  Mientras que en las películas (e incluso en las series) hay un punto final que da sentido a todo lo anterior, en la vida real siempre nos encontramos con un después inmanejable que da paso a otro viaje, a otra felicidad, a otros dolores, a otras incógnitas, a  otros relatos.

 El único error es no ir hacia ellos.

 

MAPA de León Siminiani.

 

*Nacho Cabana es guionista de cine y televisión y ha participado en las series “Colegio Mayor”, “Médico de Familia”, “Compañeros”, “Policías en el corazón de la calle” al tiempo que gano el Premio Ciudad de Irún dos veces en diez años en 1993 por el cuento “Los que comen sopa” y en 2003 por la novela “Momentos Robados” y escribo los guiones de los largometrajes No debes estar aquí (2002), dirigido por Jacobo Rispa y Proyecto dos (2008), dirigido por Guillermo Groizard.

 

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