Cultura

julio-vallejo-herán Por Julio Vallejo Herán

16 de febrero de 2013

La Jungla: Un buen día para morir (2013) de John Moore

La Jungla: Un buen día para morir (2013) de John Moore

Julio Vallejo: Moore confunde en todo momento la acción con el barullo. Tomas aéreas, zooms y un montaje efectista son sus armas para marear a un espectador más confuso que verdaderamente impresionado.

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La Jungla de cristal (1988) es un incontestable clásico del cine de acción de los ochenta. John McTiernan logró una película sumamente entretenida que sacaba partido del claustrofóbico espacio de un rascacielos, un malvado divertidamente sádico al que dio vida Alan Rickman y un simpático personaje de policía, donde se mezclaban las habilidades cómicas de Bruce Willis con las proezas físicas propias del héroe.

La cinta fue un grandioso éxito que ha ido generando secuelas a lo largo de este cuarto de siglo. La  mayoría de ellas se han limitado a repetir algunos tics sin lograr nunca la efectividad de la primera. Ni siquiera McTiernan que volvió a la franquicia con La Jungla 3: la venganza logró alcanzar la calidad de la película que inicio la serie. No obstante, La Jungla: Un buen día para morir, la quinta entrega, quedará como la peor de toda la saga.

 

 Jay y Courtney en La Jungla: Un buen día para morir, de John Moore

El marmóreo Jay Courtney

 

En esta ocasión nos encontramos a un avejentado John McClane (Willis) que viaja a Moscú para rescatar a un hijo que supuestamente trabaja para el hampa. Sin embargo, allí descubrirá que su vástago no es quién parecía a primera vista. Juntos intentarán proteger a un preso que tiene unos cuantos secretos bajo la manga.

Moore confunde en todo momento la acción con el barullo. Tomas aéreas, zooms y un montaje efectista son sus armas para marear a un espectador más confuso que verdaderamente impresionado. Ayuda al aturdimiento general un uso excesivo de la machacona y escasamente inspirada banda sonora de Marco Beltrami.

No ayuda a la coherencia del conjunto un guion imposible que acumula aleatoriamente giros sin sentido y se limita a engarzar de mala manera secuencia espectacular tras secuencia espectacular. La escasa definición de los personajes tampoco consigue que el espectador sienta demasiada simpatía por los protagonistas. McClane nunca ha estado tan desdibujado como en esta secuela. A ello hay que añadir unos diálogos escasamente ingeniosos, un Bruce Willis verdaderamente despistado y un marmóreo Jay Courtney, en el papel del hijo del hijo del veterano policía.

En resumen, La Jungla: Un buen día para morir es una película aparatosa y aburrida con mucho ruido y escasa furia. No obstante, poco podíamos esperar del firmante de la soporífera nueva versión de El vuelo del Fénix o el ridículo remake de un clásico del terror como La profecía.

 

Bruce Willis Jay y Courtney en La Jungla: Un buen día para morir, de John Moore

 

La jungla: Un buen día para morir (2013), de John Moore, se estrenó en España el 15 de febrero de 2013.

 

*Julio Vallejo Herán es periodista y crítico cultural. Ha trabajado como redactor para medios como Tendencias Magazine,Televisión Española, Europa Press Televisión, Lainformacion.com, Pasionporelcine.es, AB Magazine, Freek Magazine, Supernovapop.com, Verano Complutense, Muchoruido.com, Basecine.net, Muzikalia.com, Cine 5 Estrellas, Kulturaurbana.com, Avant Press y Notasdecine.es. Ha publicado junto a los miembros del Equipo Reseña el libro Historia del cine en películas (1970-1979) y los anuarios Cine para leer.

 

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