Cultura

josé-luis-muñoz Por José Luis Muñoz

27 de febrero de 2013

Y EL OSCAR ES PARA…MICHELLE OBAMA

Y EL OSCAR ES PARA…MICHELLE OBAMA

De la ceremonia de los Oscar me quedo con Charlize Theron, la exchica Martini, con su peinado a lo garçon y su vestido palabra de honor que bailó divinamente bien durante la ceremonia.

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Nunca he acertado en las quinielas de los Oscar. Tampoco en la de los Goya, su sucedáneo. Me precio de tener gustos diametralmente opuestos a los de los académicos españoles y norteamericanos. En la fiesta patria se olvidaron de una gran película, de la mejor: El artista y la modelo de Fernando Trueba. Pero premiaron una película notable, un cuento en blanco y negro silente bastante mejor que ese otro cuento en blanco y negro silente que se llevó casi todas las estatuillas doradas en 2012: Blancanieves de Pablo Berger.

De la ceremonia de los Oscar me quedo con Charlize Theron, la exchica Martini, con su peinado a lo garçon y su vestido palabra de honor que bailó divinamente bien durante la ceremonia, y con la sorpresa de la potente primera dama estadounidense que abrió el último y más importante sobre desde la Casa Blanca luciendo sus imponentes brazos torneados en gimnasio. Ellos, los presidentes, también son actores, y de los buenos. Eché en falta que Michelle Obama no acabara bailando con su espigado y elegante marido en plan Ginger Rogers / Fred Astaire, pero lo cierto es que la vistosa primera dama de la potencia mundial brillaba tanto como las rutilantes estrellas que recorrían la alfombra roja: para llegar al Despacho Oval hay que pasar antes por Actors Studio.

 

Oscar 2013

 

No es Argo, para mí, la mejor película en litigio; el film de Ben Afleck es simpático y promociona mucho mejor al país que la árida La noche oscura que está mucho más cerca de Obama y es un film sucio hasta en su textura; en Argo no hay torturas ni asesinatos, sino una enorme fabulación que los guionistas de Hollywood hicieron tragar a los iraníes; es por ello una película que no ofende a nadie, salvo a los iraníes que sólo la podrán ver si salen de su país. La película de Bigelow puede incomodar.

Premiar a Quentin Tarantino por el guion de Django desencadenado fue tan incomprensible como premiar a Christoph Waltz por su personaje de sacamuelas cazarrecompensas en ese espagueti western que a uno le hace sonreír, de vez en cuando, entre tanta sangre propulsada a presión que sale de las arterias de los baleados; no tiene Django desencadenado un guion brillante, como sí tenía Pulp fiction, y el personaje de Christoph Waltz es de los facilones si se tiene la gracia de ir conectando con el público para que vaya riendo los guiños; yo lo habría entregado a Philip Seymour Hoffman por The Master, un trabajo infinitamente más serio, y el de guion a Mark Boal por La noche más oscura.

Ignoro si La vida de Pi, que me acuso de no haber visto, era merecedora de los Oscar que se llevó, pero yo el de mejor director se lo habría dado a ciegas a Michael Haneke. Tampoco entiendo que Daniel Day-Lewis, un actor enorme, se lleve su tercer Oscar por su interpretación de Lincoln, que a mí me ha cargado bastante, la película y la interpretación, y no se lo hayan dado al extraordinario trabajo de Joaquin Phoenix en The Master, una de las películas más injustamente olvidadas esa noche ya que ni estuvo nominado ni como mejor director Paul Thomas Anderson. Tampoco entiendo que el Oscar a la mejor actriz no haya sido para Emmanuelle Riva, que literalmente se sale en Amour de Haneke, y aunque la película del austriaco se llevó la estatuilla a la mejor película de habla no inglesa, era acreedora de la de mejor película que se llevó Argo, pero imagino que no podía hacer doblete.

Mucho ha cambiado la mentalidad de la academia hollywoodense, nos obstante, para haber seleccionado esa obra maestra del cine europeo que es Amour, para mí lo mejor de esa cosecha 2012, pero juntar Django desencadenado y Amour es hablar de cosas muy diferentes que solo tienen en común que se pueden proyectar en una sala o ver en una pantalla líquida, algo parecido a colocar en el anaquel de una biblioteca a La montaña mágica de Mann junto a El código Da Vinci de Brown.

  

Oscar 2013

 

 

*José Luis Muñoz es escritor. Sus últimos libros publicados son Marea de sangre (Erein 2011) de La Frontera Sur (Almuzara, 2010), Llueve sobre La Habana (La Página Ediciones, 2011), Muerte por muerte (Bicho Ediciones 2011) Patpong Road (La Página Ediciones, 2012) y Bellabestia (Sigueleyendo.com 2012)   

 

                                                                                   

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