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A la conquista del espacio inaprehensible

A la conquista del espacio inaprehensible

Esta semana hemos hablado del libro de Georges Perec “Especies de Espacios”.

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Esta semana hemos hablado del libro de Georges Perec “Especies de Espacios”. Nuestra tertuliana Aurora Cuervo ha escrito unas reflexiones sobre el mismo que discutimos durante la tertulia. También Santiago Martínez hizo muchas aportaciones, pero esas las dejaremos para otro artículo. Al final terminamos “discutiendo” sobre el formalismo y el estructuralismo tanto en literatura como en arquitectura.

 

“Especies de espacios”, de Georges Perec.

A la conquista del espacio inaprehensible.

 

Por Aurora Cuervo

 

“Especies de espacios”, de Georges PerecEscribe Georges Perec que el espacio debería ser evidente, pero no lo es.  Al no existir lugares estables y arraigados, lugares que sean referencias, el espacio deja de estar apropiado, incorporado, se vuelve pregunta y él necesita designarlo, conquistarlo constantemente.

 

El lenguaje, la escritura, es el vehículo para reflexionar sobre lo que significa el espacio, los espacios creados por el hombre y que a su vez condicionan la existencia humana. Los espacios  en, sobre y dentro de los cuales transcurre la propia existencia de Perec.

 

Especies de Espacios es un juego literario, una lúdica enumeración de objetos, de acciones, de datos; una sucesión de lugares, de taxonomías, de recuerdos, de anécdotas, de experiencias, de sugerencias, de juegos; un texto fragmentado y diverso como los propios espacios a los que se refiere.

 

El recorrido por las distintas especies de espacios tiene la forma de una espiral que empieza en la nada y llega hasta el infinito. El principio de esta espiral es la más minimalista representación del espacio: el mapa del Océano  de “La Caza del Snark”, de Lewis Carroll. A partir de la nada bidimensional de la hoja en blanco Perec puede empezar a jugar con las palabras. Las palabras y sus juegos suscitan el espacio, pues van sumando dimensiones, van creando espacios “reales” que se construyen desde dentro hacia afuera, partiendo de lo más íntimo e inmediato. Del espacio bidimensional de la página se salta a un objeto tridimensional,  la cama, que para él es “el espacio individual por excelencia, el espacio elemental del cuerpo”.  La cama es la primera capa de la cebolla de todos los espacios que rodean y configuran el ser y el existir personal; y la siguiente, la que rodea a la cama, es la habitación. A Perec  el espacio de la habitación le basta para reavivar “los recuerdos más fugaces y anodinos así como los más esenciales” al modo, como él mismo dice,  de una magdalena proustiana. 

 

De los espacios más inmediatos pasa a otros más amplios cuando se ocupa de describir el apartamento, distribuido para cumplir con diferentes funciones que cada habitante de la casa tiene asignadas. Aquí Perec juega con la posibilidad de imaginar otras funcionalidades o   espacios no funcionales. En el apartamento mecanismos y artefactos tales como muros, puertas y escaleras tienen la función tanto “de separarnos de” como “de darnos acceso a” nuevas especies de espacios que tienen ya un carácter social, público, político. Son el inmueble, la calle, el barrio, la ciudad. (En el apartado dedicado al inmueble, por cierto, Perec menciona su proyecto de novela La Vida instrucciones de uso y el origen del mismo). Más allá, el campo, el país, el mundo, sirven de motivo para observar y describir conductas ajenas, para imaginar nuevas relaciones con el espacio y plantear nuevas preguntas.

 

Especies de Espacios se abre ante nosotros como uno de esos volúmenes troquelados que a cada página despliegan en tres dimensiones una habitación, un paisaje, una calle, invitando a la reflexión sobre la construcción del espacio personal y social y a su conquista.

 

las tertulias de justo sotelo

 Una ventana a la tertulia

 

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