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Los ensayos de Hölderlin

Los ensayos de Hölderlin

"Donde hay peligro, también florece lo que salva". Hölderlin.

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Johann Christian Hölderlin nacía el 20 de marzo de 1770 en Lauffen am Neckar (Suabia). Destinado a la carrera teológica, algunos años más tarde (1784) ingresa en un colegio preparatorio para el seminario, donde estudia hebreo, latín y griego, descubre a sus primeros poetas (Klopstock y Schiller), y donde escribe también sus primeros versos. En 1786 ingresará en el seminario de Maulbronn, donde nace su amistad con Inmanuel Nast y se enamora de la prima de este, Louise Nast, hija del administrador del seminario. Añade a sus lecturas de Schiller y Klopstock las de Schubart, Wieland y, sobre todo, Ossian. En 1788 entra en calidad de becario en el seminario de Tübingen, rompe su relación con Louise Nast y se enamora de Elise Lebret, hija de uno de sus profesores, aunque el amor durará poco tiempo. Funda junto a sus amigos Magenau y Neuffer la “Liga de los poetas”.

En este magnífico volumen publicado por Hiperión quedan reunidos los ensayos de un autor peculiar, que nunca cultivó el ensayo como género, aunque sí nos legó en sus escritos algunos testimonios de su reflexión al respecto de la labor poética.

Con motivo del estallido de la revolución francesa, los libros de Kant y Rousseau irrumpen en las bibliotecas seminaristas, lo que causa una gran fascinación por el país vecino, la Francia de finales del XVIII. A partir de 1791 nace un trío de amistad decisivo: Hegel, Schelling y el propio Hölderlin. Este último comienza sus lecturas de Platón y sus ideas se distancian paulatinamente de la fe protestante, confirmando definitivamente su vocación poética. Aunque a la edad de veintitrés años (1793) sale del seminario con la licencia para ejercer el ministerio evangélico bajo el brazo, decide rechazar tal privilegio y sobrevive como preceptor particular. Años más tarde asiste en Jena a las clases universitarias de Fichte, y comienza la redacción de una de sus obras más importantes: Hiperión (publicada en la misma editorial).

¡Querido!, ¿qué sería la vida sin esperanza? Una chispa que salta del carbón y se extingue, o como cuando se escucha en la estación desapacible una ráfaga de viento que silba un instante y luego se calma, ¿eso seríamos nosotros? [...] ¿Quién dice al niño que la madre no le rechará el pecho? Y ya ves, sin saberlo lo busca. Nada viviría si no tuviera esperanzas.

Hölderlin

Pero su estado comienza a empeorar… El médico que comienza a visitarle dicta el siguiente juicio: «Su locura se está convirtiendo en frenesí, y es imposible comprender su lenguaje, que parece una mezcla de alemán, griego y latín». Su amigo Sinclair le ingresará en 1806 en una clínica de Tübingen sin que su estado llegue a mejorar. Un año más tarde, un ebanista llamado Zimmer, embriagado de la lectura del Hiperión, visita al poeta en la clínica y decide llevarlo a su casa, donde Hölderlin permanecerá hasta su muerte en 1843, dedicando su talento a la composición de poesías y breves piezas musicales, alternando la creación con largos paseos por los parques y alrededores de la ciudad. Siempre permanecerá fiel a su Hiperión, que recita en voz alta y del que lee pasajes a sus visitantes.

Muy pronto reivindicaron la obra de Hölderlin los románticos. Tras una etapa de olvido en la que se llegaron a perder muchos de sus manuscritos y papeles, su obra vuelve a interesar a finales del XIX.Ensayos Actualmente es considerado uno de los genios de la literatura universal. Sin la existencia de sus escritos y de su vida dedicada a la poesía serían inconcebibles, por ejemplo, obras como la de Nietzsche o Hermann Hesse.

Un motivo más para adquirir este compendio imprescindible de sus ensayos es que ha sido preparado por Felipe Martínez Marzoa, el que fuera catedrático de Filosofía en la Universidad de Barcelona, y traductor asiduo de Kant al castellano y de Sófocles al gallego. Martínez Marzoa ha publicado De Kant a Hölderlin (1992) y Hölderlin y la lógica hegeliana (1995).

¡Ah, cuántas palabras huecas y cuántas extravagancias se han dicho! Sin embargo, todo nace del deseo y todo acaba en la paz. Como riñas entre amantes son las disonancias del mundo. En la disputa está latente la reconciliación, y todo lo que se separa vuelve a encontrarse. Las arterias se dividen, pero vuelven al corazón y todo es una única, eterna y ardiente vida. 

Hölderlin

El lector de Hölderlin encontrará en estos ensayos, casi todos bastante breves, materia suficiente para trabajar durante meses en las continuas referencias del autor a diversas personalidades literarias y filosóficas, así como a múltiples temas que fueron de su interés: Spinoza, Homero, los géneros poéticos, la tragedia, Aquiles, la religión, Empédocles, Edipo y Antígona, la verdad, lo infinito o la quietud.


Ensayos, Friedrich Hölderlin. Hiperión, 12 €, 184 pp.  

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