Cultura

Mercedes Ridocci

Mercedes Ridocci

El espíritu a través del movimiento

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Mercedes es una artista que se nos ha incorporado este año a la tertulia. Especializada en Movimiento Orgánico y Expresión Corporal Artística y Escénica, desde hace 30 años desarrolla su trabajo para diversos colectivos públicos y privados. Desde 1999 es la directora pedagógica y profesora de la Diplomatura en Expresión Corporal-Arte del Movimiento, en Alfa Institut. Y dirige el grupo “Artesanato”, para la investigación en el lenguaje de la Expresión Corporal y la composición escénica.

 

Autora de libros sobre creatividad y expresión corporal, en 2009 creó el blog “Escrito con el cuerpo”: http://danzayexpresioncorporal.blogspot.com.es/, donde registra su actividad profesional. Aunque desde muy joven fue aficionada a la escritura, será en el año 2005 cuando comience su andadura literaria. Crea el blog “Páginas escritas” en el año 2009: http://mercedesridocci.blogspot.com.es/, con la mayoría de sus poemas. Recientemente ha publicado una plaquette en el proyecto “Carmina in minima re”,: http://txtcarmina.blogspot.com.es/  editada por Albert Lázaro Tianut. Y además tiene en proyecto la publicación de su primer poemario: “Lava del alma”

 

Hoy la conoceremos un poco más.

 

Bailarina y poeta. ¿Cómo se compaginan ambas manifestaciones del espíritu? 

Efectivamente, la manifestación del espíritu a través de la palabra o del movimiento  pertenecen al mismo “esencial”, al mismo mundo poético,  la diferencia se encuentra en el lenguaje empleado, en las herramientas que se utilizan. En lo que se refiere a la poética a través del movimiento, digamos que se inicia en el inconsciente. Mediante las percepciones kinestésicas, auditivas, táctiles…, se “tocan” las capas profundas de “un yo” que despierta la huella del imaginario individual y colectivo que vive en la médula de nuestras células, y será mediante la sintaxis del lenguaje del movimiento constituido por el estudio sobre el diseño corporal y su relación con las artes plásticas; por la organización del movimiento en la arquitectura espacial; por el diseño rítmico y por el uso de la gravedad y la intensidad muscular, como va adquiriendo forma, transmutándose en “metáfora”. Considero que en esencia es el mismo proceso que se da en la poesía escrita, el mundo que subyace dentro “del yo”, toma “cuerpo”, se torna metáfora, mediante el empleo de la sintaxis y la gramática de la palabra.

 

¿Cuál es tu proceso para llegar a la composición escénica?

Mis composiciones escénicas, tanto las referentes a las que realizo en solitario como las que dirijo con el grupo Artesanato, derivan de una ardua labor de investigación en los factores de los que se compone el movimiento. Al comenzar una nueva obra, “el viaje” no está programado, “las rutas no están señalizadas en el mapa”, las vamos trazando poco a poco, con nuestro “caminar”. Tenemos las herramientas necesarias para ello: un cuerpo suficientemente sensibilizado ante un espacio vacío que iremos estructurando y ordenando mediante los gestos que vamos descubriendo a través de la continua tarea de experimentación. Movimientos que vamos a ir elaborando en el espacio, perfilando su diseño, sus calidades, descubriendo su música, sus latidos, sus silencios…., sus emociones. Cuerpo, espacio y ritmo son los utensilios básicos sobre los que se irán trenzando los finos y variados hilos que conformarán la obra final

 

¿Háblanos de tu necesidad de escribir poesía?

Como ya he señalado anteriormente, siempre he considerado mi actividad como bailarina dentro de la expresión poética y metafórica. La necesidad de traducir esa expresión a la palabra surge a través de mis ejercicios dentro del taller literario que Ramón Alcaraz lleva con gran maestría: http://desvaneros.blogspot.com.es/. A él le debo mi actividad literaria, fue él quien descubrió mi capacidad poética mediante la palabra, fue él quien me animó profundamente a desarrollarla. Fue en este proceso como sentí que la palabra y la danza tenían la misma raíz.

 

¿Plaquettes? Acláranos su significado.

Plaquette es una palabra francesa que se popularizó a mediados del siglo XIX para denominar unos folletitos de pocas páginas; las emplearon, sobre todo, los grandes escritores de la época para adelantar algún capítulo de los libros que estaban terminando de escribir y promocionarlos antes de que fueran publicados. Esta aplicación, con el tiempo, se fue extendiendo a otros ámbitos de la edición, y actualmente se refiere sobre todo a cuadernillos (sobre todo de poesía) de pocas páginas y, generalmente, de difusión limitada.   

 

Durante el año pasado se publicaron dieciséis plaquettes (cuadernillos) bilingües de poesía, en las que estuvieron presentes, además del castellano, doce lenguas (citadas alfabéticamente: búlgaro, catalán, croata, estonio, francés, gallego, griego, inglés, italiano, letón, mixteco y portugués), con lo cual se da sentido a este proyecto, concebido a partir de la idea de que la poesía no ha de tener fronteras ni políticas ni lingüísticas, y que cualquier medio es válido para difundirla. Cada plaquette está dedicada a un solo poeta, que presenta siete composiciones suyas con sus correspondientes traducciones. Las plaquettes se componen de 16 páginas, 14 de ellas ocupadas por los poemas más la cubierta o portada y la contraportada. Tras su publicación, al cabo de unas dos semanas, las plaquettes se reproducen en el blog que lleva el título de la colección, “Carmina in minima re”, para su difusión universal a través de Internet (pues de las plaquettes mismas en papel se imprimen sólo unos 50 ejemplares).

 

¿Cómo surge el Proyecto  “Carmina in minima re”?

Ante el abandono casi absoluto de la cultura por parte de las instituciones, alegando falta de medios económicos para protegerla y divulgarla (sólo hace falta tener en cuenta que el IVA para las actividades culturales ha pasado a ser del 21%, cuando hasta hace poco era un IVA reducido del 8%) ha arruinado muchas iniciativas. Ante estos hechos, algunas personas, como Albert Lázaro Tinaut, (editor de libros durante más de 35 años, traductor al castellano y el catalán, especialmente del italiano y el francés, y de varias obras narrativas y poéticas de la literatura estonia, lituana y letona) han emprendido proyectos individuales o colectivos, en función de sus medios y recursos, para contrarrestar, aunque sea en una pequeña parte, ese auténtico terrorismo que se practica desde las administraciones y pone en peligro el progreso en todos los ámbitos del espectro cultural. Generalmente, al haber desaparecido espónsores y mecenas (y, por supuesto, subvenciones), esos proyectos se llevan a cabo de modo altruista con recursos económicos propios y aunando voluntades. Sin embargo, por mucho éxito que tengan, siempre serán un pequeño parche que necesitará de muchísimo apoyo por parte de quienes se sientan moralmente comprometidos con el hecho cultural y hagan posible la continuidad de esos proyectos como resistentes ante las durísimas, vergonzosas y nada justificables medidas oficiales.

 

A continuación se recoge una selección de sus poemas.

 

LA MUJER QUE LLORA POR UN SOLO OJO

En el párpado abierto de la noche habitan las ausencias muertas.

Con cálidas lágrimas negras, aviva las estrellas esparcidas en un cielo frío.

Con el manto de la memoria abriga sus nombres de la nada, las cenizas las torna fuego y los silencios callan.

 

LOS DIENTES DEL INIFIERNO

Te fuiste al mediodía

atravesado por la sombra vertical del tiempo,

llevándote mi sangre llorando en tus labios,

olvidando que en mi cuello blanco

dejabas marcada para siempre

la huella de los dientes del infierno.

 

CREÍMOS

Tú y yo,

vías paralelas,

rectas, perfectas equidistantes

casi rozándose,

acariciando alientos

con olor a invierno.

Creímos en la curva latente,

en el oculto quiebro,

en certera convergencia.

Negamos, que tu recta y la mía,

talladas en piedra,     

esculpidas por el déspota cincel,

arraigadas en férrea raíz,

jamás cederían.

 

LUNA DE HIEL

Retuvo para él todas las caricias,

todos los besos,

las palabras bonitas.

Se envolvió en raso blanco

anudó sus recónditos labios con lazos de deseo,

que él desataría con manos expertas,

ávidas del calor que le ofrecía.

No hubo caricias,

ni besos,

ni palabras bonitas.

Con manos frías y violentas

mancilló el blanco raso de gris ceniciento,

desgarró los lazos del deseo,

derramó hielo sangriento en sus labios heridos.

Infectó todo su ser de rabia y miedo.

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