Cultura

gonzalo-muñoz-barallobre Por Gonzalo Muñoz Barallobre

19 de febrero de 2013

El arte de sobrevivir

El arte de sobrevivir

La sabia mano de Ernst Ziegler ha sabido elegir los textos y con lo elegido generar una unidad: un manual de supervivencia firmado por el mismísimo Schopenhauer.

Ver todas las noticias de Cultura

Sentirse enteramente feliz en el momento es algo que ningún hombre ha conseguido aún a no ser completamente ebrio.

Schopenhauer.

 

El arte de sobrevivir SchpenhauerCuentan que Schopenhauer puso su clase a la misma hora que la de Hegel para hacerle la competencia. El resultado fue del todo penoso: la clase de Hegel hasta la bandera y la de Arturito completamente vacía. También dicen que nuestro pesimista, nuestro hombre  libre de toda esperanza, se cogió un cabreo épico. Algo, todo sea dicho, me refiero a lo de cabrearse, que le pasaba con mucha frecuencia. Como prueba, basta con ver las cartas que él y su madre se disparaban.

Pero el episodio del “duelo” con Hegel no fue el punto final, ya que si bien el comienzo de su trayectoria filosófica fue en solitario, pronto se sumaron al viaje numerosos lectores. Es decir, nuestro pesimista conoció el éxito. Pero este acontecimiento no es el único que se empeña en “sonrojar” a su pensamiento: Schopenhauer vivió una vida tranquila, gozó de salud y gracias al dinero de la herencia de su padre y el de las ventas de sus obras (hablamos de un millón y medio de euros actuales) fue dueño de todo su tiempo.

A día de hoy, parece que el reconocimiento que conoció en vida no sólo sigue, sino que vive su mejor momento. Vaya, que si ahora hiciéramos la prueba de un seminario sobre Hegel y uno sobre Schopenhauer en el mismo sitio y a la misma hora, seguramente esta vez ganaría la partida el segundo. Y como prueba de que el bueno de Schopenhauer “está de moda” (¿alguien piensa que la filosofía es ajena a esto?), basta ver las rediciones que están saliendo de sus obras, las nuevas traducciones y las selecciones de textos. El arte de sobrevivir forma parte de la última familia.

Desde el gremio, me refiero al filosófico, muchos se quejan de que estas selecciones de textos son, de alguna manera, una “simplificación” del pensamiento de Schopenhauer. Algo así como una versión “para el pueblo”. Sinceramente, esta opinión no sólo me parece falsa, sino propia de un pavo real –pido perdón al animalito. No dudo que haya selecciones de textos que no sean otra cosa que un cambalache que en lugar de orientar dentro de una filosofía despistan por completo.  Pero sin duda, este no es el caso de El arte de sobrevivir, ya que la sabia mano de Ernst Ziegler ha sabido elegir y con lo elegido generar una unidad: un manual de supervivencia firmado por el mismísimo Schopenhauer. Es cierto, en este libro no está toda su filosofía -esta frase es para los pavos reales-, pero desde luego constituye una estupenda panorámica para los que no son especialistas y una buena puerta de entrada para aquellos que lo quieran ser.  

Destacar, porque bien lo vale, la pequeña introducción que Ziegler firma al principio de la obra. Y es que en muy pocas páginas logra exponer el temperamento de ese genial filósofo que fue Schopenhauer: duro, afilado, irónico, solitario, amante de sus caniches y, lo que para mí es más importante, asombrado –para bien o para mal- ante el espectáculo de una realidad con la que supo hacerse un traje a medida. Esta última idea es la que Ziegler defiende en su introducción y no podría estar más de acuerdo. Ahora lector, sólo queda que juzgues por ti mismo.

 

El arte de sobrevivir, selección de textos de Schopenhauer por Ernst Ziegler, Herder: 2013.

Publicidad

Publicidad