Cultura

justosotelo Por Las tertulias de Justo Sotelo

23 de febrero de 2013

La tertulia de Justo Sotelo: La poeta Gloria Díez Fernández.

La tertulia de Justo Sotelo: La poeta Gloria Díez Fernández.

Esta semana nos ha visitado en la tertulia la poeta Gloria Díez Fernández.

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Esta semana nos ha visitado en la tertulia la poeta Gloria Díez Fernández, y nos ha recitado algunos de los poemas de su último libro publicado.

 

La poeta Gloria Díez Fernández

La poeta Gloria Díez Fernández

 

Gloria es una periodista y poeta asturiana. Estudió periodismo en la Escuela Oficial de Madrid y cursó dos años de la carrera de Medicina. A lo largo de más de dos décadas, ha trabajado tanto para la televisión -redactando guiones-, como para la prensa escrita, colaborando con reportajes, entrevistas y columnas. Entre las personalidades a las que ha conocido a través de dichos medios se encuentran Jorge Luis Borges, MickJagger, Adolfo Suárez y Doris Lessing. Son de su especial interés las temáticas relacionadas con la salud, especialmente la reproducción asistida, los transplantes, la intoxicación por aceite de colza y el SIDA. Es destacable su labor comunitaria enfocada a la integración de la tercera edad a través de cursos de comunicación y a la elaboración de talleres infantiles de periodismo.

 

Colabora en la revista A vivir y con publicaciones virtuales como Suite 101. Su primer libro se titula "Mujer de aire, mujer de agua", publicado por la prestigiosa editorial Adonais, después de haber sido finalista cinco veces al premio del mismo nombre. En 2012 ha publicado su segundo libro de poemas: “Dominio de la noche”.

 

Hoy la conoceremos un poco más.

 

¿Desde cuándo escribes?

Empecé muy pronto, pero, de forma continuada, escribo desde los catorce años. En mi casa había libros. No era una gran biblioteca, pero allí estaban, entre los libros técnicos de mi padre, “El Quijote” y “La Divina Comedia”. Al principio tenía prohibido leerlos, porque “no eran para niños” y eso hizo que  me parecieran fascinantes mundos prohibidos. Leí trozos a escondidas.

 

¿Por qué escribes?

Escribir supone un ejercicio de doble, no, de triple comunicación, hay un proceso de investigación hacia el interior, hacia ti mismo, un ejercicio de interpretación del mundo y por último, una transmisión de lo que has encontrado.

 

¿Cómo calificarías tu obra?

Hasta este momento he publicado dos libros de poesía y una biografía. La biografía creo que recoge cuanta técnica de narración he podido adquirir en treinta años de periodismo. Un periodista cuenta historias. En cuanto a la poesía, ya desde el primer libro, el que apareció en la colección Adonais, se me encuadró en la llamada “poesía de la experiencia”.

 

¿En quién te inspiras para crear?

La “chispa” puede venir de dentro o de fuera. En cualquier caso, cuando aparece, es como si una gran lupa se colocara frente a ese “algo” que brilla y tú te limitas a observar, a tocar, a oler. Luego lo describes. El final es el trabajo de limar, corregir.

 

Háblanos de tu poesía.

Es mi crónica particular de una zona de la realidad que nunca aparecerá en los periódicos.

 

También de tu carrera como periodista.

Como periodista he sido un “todoterreno”. Reportajes, entrevistas, columnas de opinión, labores de coordinación…y luego en una segunda etapa, en televisión, he trabajado como asesora y guionista.

 

Los temas de tus artículos periodísticos son interesantes. ¿Nos hablas un poco de ellos?

Me he ocupado mucho de temas de sociedad y cultura. El periodismo me ha permitido entrevistar a MickJagger o a Doris Lessing. Pero también he estado cubriendo el juicio por el asesinato de los abogados de Atocha, he seguido el envenenamiento de la colza, o los últimos días de Dalí. Eso no es literatura, es vida. Y en primera fila.

 

¿Cuáles son tus proyectos?

Tengo otros dos libros de poemas, casi listos y es posible que me plantee reunir los relatos, algunos publicados en revistas o periódicos. Además, claro, de seguir haciendo todo el periodismo que pueda o que me dejen…

 

 

 La poeta Gloria Díez, la escritora Ángela Piedras, el arquitecto y pintor Santiago Martínez, y Justo Sotelo

 

SELECCIÓN DE POEMAS

 

ESTÍO

Para V. Lafora

 

Un relincho de fuego

-prolongado, ululante-

Fue la tarde.

 

Debiste ver del mar,

curvar su lomo antiguo,

como el de un gran centauro

desbordante de peces

bajo la fresca noche.

 

¡Qué sabia oscuridad!

El sol nos ciega más

que esta augusta tiniebla

tan dulce al corazón.

 

 

¿DONDE ESTA LA INOCENCIA?

 

¿Dónde está la inocencia

que dice: estoy herida

y no busca consuelo?

 

¿Por qué la sangre rompe

su fluir cristalino

y cuaja en trombos ácidos

que conservan la vida?

 

¿Dónde el fluir continuo

que lleva hacia la muerte,

la pálida caricia

de mi anhelante amada?

 

 

CÓMICOS

 

Si digo que eres libre,

estoy diciendo, sólo,

que vale tu cabeza

exactamente el precio

que quieras asignarle.

 

Ya que el arte te obliga

a creer en las reglas,

¿no aceptarás a Colombina

con su traje de farsa,

Pierrot farsante?

Si digo que el amor

es maroma de sal

que te encadena

el corazón al propio corazón,

estoy diciendo, sólo,

que el agua que refluye

es siempre traicionera.

 

Si te digo que estoy

desconcertada,

estoy diciendo, sólo,

que no encuentro ni un clavo

–la comedia acabada–

donde colgar mi máscara.

 

 

ATRAPADME

 

(Ulises pide ser atado

para soportar la Luz)

 

Amarradme,

con más sogas de sombra

en las gavias del aire,

antes de que incube el alba

su aullido azul.

 

Antes que cruce el pecho

y manche el labio

la sangre que hoy desborda el corazón.

 

Antes de que en mis hombros

batan alas

de aguda seda verde

y pluma blanca.

 

Antes de que me broten

en la cintura leve

las espadas

 

Antes de que parta el día

–asombrado vencejo–

hacia la luz,

con clavos, como a un dios,

aferradme, aferradme.

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