Cultura

paloma-marín Por Paloma Marín

21 de abril de 2012

Johnny Cash: El hombre y la leyenda

Johnny Cash: El hombre y la leyenda

En 26 de Febrero Cash hubiera cumplido 80 años, el Moody Theatre de Austin lo celebra hoy con un concierto in memoriam. 

Ver todas las noticias de Cultura

“El 13 de Enero actuaré en la prisión de Folsom con June y los chicos, escuchen la grabación, si no les gusta, tírenla”. En 1968, Cash llegó a la penitenciaria estatal de California dispuesto a ofrecer el concierto de su vida. Y cumplió. La cinta, lejos de alimentar la basura, pasó a la historia convirtiéndose en uno de los discos con más repercusión de la época. Columbia Records tuvo que aceptar su error: tocar en la cárcel ya no parecía tan mala idea...

Después de haber sentado precedente en 1955 con la insurrecta Folsom Prison Blues, un directo de estas características era sólo cuestión de tiempo. El provocador y siguiente peldaño en la discografía de quien, porque a veces se deslizó también por terrenos prohibidos, hizo de los derechos del recluso bandera. Pero éste no fue, ni mucho menos el inicio de su carrera. Para entonces Johnny Cash ya se había labrado un nombre. Y un mito.

Habiendo sobrevivido a la trágica muerte de su hermano mayor, al infinito desprecio de su propio padre y a una infancia marcada por la pobreza y el trabajo, Cash se construyó a sí mismo cantando al lado oscuro de la vida, desde su perspectiva más sincera. Violencia, culpa, remordimientos... Alimentadas por todo tipo de tribulaciones morales, las letras de sus canciones dispararon siempre al centro de la diana. Sin medias tintas. 

Coronado como representante internacional de la música country, los primeros años 70 convirtieron su figura en un verdadero icono de la cultura popular estadounidense. Actuó para el Presidente Nixon en la Casa Blanca,  presentó el Johnny Cash Show para la cadena ABC entre 1969 y 1971, coprotagonizó la película El Gran Duelo junto a Kirk Douglas y volvió a sentar cátedra con la comprometida "Man in Black". Después, el "huracán" de los 80 arrasaría con su carrera dejando en pie poco más que el liderazgo de su supergrupo The Highwaymen, junto a Willie Nelson, Waylon Jennings y Kris Kristofferson, con quienes consiguió más éxitos en tres discos que en los diez años anteriores... Y entonces llegó Rick Rubin. Paradójicamente y aún proviniendo de esferas musicales que nada tenían que ver, el desaliñado productor de rap y heavy metal no dudó un instante en invertir sus esfuerzos para intentar recuperar a Cash. Testigo imperecedero de la colaboración entre ambos es la maravillosa colección  de canciones que Rubin le cosió a medida para sus famosos American Recordings, de entre los que se desprenden magnificas reinterpretaciones de clásicos como "Redemption Song" (de Bob Marley, interpretada a dúo con Joe Strummer), "The Mercy Seat" (Nick Cave) "Personal Jesus" (Depeche Mode), "One" (U2)  o "Hurt" (Nine Inch Nails). Ésta última, en perfecta y fúnebre comunión con el vídeo que la acompaña, conformaron sin querer el último y doloroso testamento de un Johnny Cash cuyo estado de salud ya hacía presagiar lo peor.

En 2003, June Carter, su mujer y compañera de escenario, fallecía tras haber sido intervenida del corazón. Tenía 71 años y la mitad de ellos los había compartido con John. Menos de cuatro meses después, Cash la seguía. Desde entonces, el mundo vive sin el hombre de negro, ahora lo hace con su leyenda. El 26 de Febrero la voz detrás del country hubiera cumplido 80 años y en su honor se levantan ahora los ecos de la admiración sembrada. Dosificando a partes iguales homenaje, recuerdo y celebración, el Moody Theatre de Austin, Texas, acoge hoy un concierto homenaje dirigido por el productor de los últimos Rolling Stones, Don Was, que, con una banda base de veteranos de lujo integrada por Buddy Miller, Kenny Aronof, Ian McLagen y Grez Leisz, hará coincidir sobre las tablas a figuras de la altura de Willie Nelson, Kris Kristofferson, Lucinda Williams, Sheryl Crow, Amy Lee, Kenny Chesney o Ray Lamontagne.

Un recital que por fortuna nace sobre la idea de ser posteriormente publicado en DVD, bajo el nombre de “We Walk the Line: A Celebration of the Music of Johnny Cash”, conmemorando así el inmenso legado de un hombre que supo inyectar su estilo generación tras generación a golpe de voz, guitarra y compromiso.

Cash no le dio nunca mucha importancia al aspecto económico de su carrera pero lo cierto es que consiguió vender cerca de noventa millones de álbumes en sus casi cincuenta años de carrera. Nunca le faltó público. Y nunca le fallaron las fuerzas. Compuso más de 1.500 canciones, ganó 11 premios Grammy y fue uno de los tres únicos músicos admitidos en más de un «Hall of Fame». Johnny Cash nunca reclamó el trono, precisamente porque era suyo. Así lo dijeron siempre sus canciones y así lo dicen hoy. 

 

Publicidad

Publicidad