Cultura

paloma-marín Por Paloma Marín

05 de junio de 2012

Neil Young: rock de herencia en blanco y negro

Neil Young: rock de herencia en blanco y negro

Visual, mudo, polémico e inconformista. Neil Young estrena Americana, un álbum de profundas y sentidas raíces en el que merece la pena perderse. 

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Al minuto 3 de la película "Un Día en la Galería" dirigida por Bernard Shakey (el pseudónimo fílmico del propio Young) y con una versión sucia y muy guerrera de "Oh Susana" de fondo, un par de niños aparecen fumando y bebiendo en una reunión musical de campesinos. Con este nuevo proyecto Neil Young se anota un tanto. No es "solamente" su disco de estudio número 34. Intercalando magistralmente la tradición de la historia estadounidense, el cine mudo de herencia francés, la ilustración, la pintura y un total de once versiones legendarias, Americana se estrena acompañado de un filme promocional donde distintos fragmentos de cada canción se complementan con vídeos de archivo de una potencia simbólica enorme y premeditada.

La tierra de la libertad y las oportunidades, también de la ostentación y los desequilibrios; la huida del forastero, el mítico cartel de "se busca", boxeo femenino, riffs de granja, sogas al cuello y la justicia blanca del sheriff del condado. El título del álbum no engaña.

Americana es puro Neil Young del nuevo siglo: distorsión, quejido, improvisación, más error que ensayo, más originalidad que perfección. Un proyecto decididamente conceptual, irónico y con aroma a artesanía donde "Clementine", el canto minero de la fiebre del oro, electrifica su intensidad del mismo modo que aquel "Gallows pole" que ya tocaran Led Zeppelin, o la clásica "This land is your land" de Woody Guthrie. "Lo que une a estas canciones es el hecho de que, mientras representan unos EEUU que tal vez ya no existan, las emociones y escenarios detrás de ellas todavía resuenan en lo que está sucediendo hoy en el país, con igual o mayor impacto que hace 200 años..."

Neil Young vuelve con un recorrido por la historia sonora norteamericana firmada en compañía de los Crazy Horses, que pone el acento en los orígenes que siempre se buscan para entender o intentar acercarse al sentido del presente. Genial revisión de viejos mitos que siguen y seguirán presentes en esa América tan suya y tan de nadie.

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