Cultura

oky-aguirre Por Oky Aguirre

06 de julio de 2012

La importancia del Repertorio: de Mozart a Chuck Berry

La importancia del Repertorio:  de Mozart a Chuck Berry

Una buena colección de canciones hace que un artista nos llegue al corazón cuando vamos a un concierto. Por eso la elección del repertorio hace grandes a unos y mediocres a otros.

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Puede parecer un atrevimiento hacer comparaciones entre dos artistas tan dispares como el genio indiscutible de la Música con mayúsculas, Mozart, y el para muchos verdadero creador del rock’n’roll, Chuck Berry. La única manera para relacionar a estos dos auténticos fenómenos y dar así unidad a este reportaje podría ser su prolífica carrera  (cada uno supera más de seiscientas composiciones) definiendo así la importancia de algo llamado repertorio.

Según la RAE, repertorio es el “Conjunto de obras teatrales o musicales que una compañía, orquesta o intérprete tienen preparadas para su posible representación o ejecución”.

Partiendo de esta base. ¿Qué es lo más importante de un grupo?. ¿Qué define el éxito de una carrera musical?. ¿Por qué preferimos a unos artistas y no a otros?.

Aparte del criterio y conocimientos de cada persona (la eterna discusión entre amantes de la música) el punto de inflexión para denominar grande a un grupo o artista viene fijado por su repertorio.

El legado musical que dejó el prodigio vienés ha influido claramente en los que vinieron después (Beethoven dejó escrito que Mozart fue su auténtica inspiración). Por otro lado, si hacemos una lista de artistas que han tocado canciones de Chuck Berry nos daremos cuenta que el de Memphis ocupa los primeros puestos de la Historia de la Música Contemporánea; Rolling Stones, Led Zeppellin’, AC/DC, Beatles, Beach Boys, Peter Tosh, ELO, Grateful Dead, Santana… Todos mencionan que empezaron a dedicarse a este negocio después de escuchar a Berry.

Cuando asistimos a un concierto, en nuestra mente lo primero que se activa es cuáles serán los temas que interpretará el artista que vamos a ver. Es un pensamiento primitivo. Todos hemos salido decepcionados alguna vez al comprobar que “nuestro grupo” no ha tocado “nuestra” canción favorita. Al contrario, también hemos disfrutado con temas que no conocíamos y que ya hemos hecho nuestros para siempre.

Acudí al último concierto de Bruce Springsteen el pasado 17 de Junio en Madrid. Creo que de nada sirve alardear (por parte de la prensa) de la extensa duración del concierto cuando el Boss dedicó más de una hora a jugar con estilos que no corresponden a su división; alternando baladas estilo Sam Cooke o Van Morrison (incluso se atrevió, sin éxito, a jugar con la música celta!!!) despreciando claramente a su repertorio. La apatía que demostró con “Born in the USA” podría haberse convertido en gloriosa con “Brilliant Disguise” (por poner un ejemplo). Si el “set list” (canciones que el intérprete elige en cada concierto) hubiera dependido del público, apuesto a que habrían elegido poder escuchar la joya del álbum “Tunnel of Love” en detrimento del clásico obligado que supone Nacido en los USA. A lo largo de los años he sido testigo de cuatro conciertos de otro “grande” como Bob Dylan; he podido disfrutar del “Like a Rolling Stone” en versión clásica, country, rock y blues. No parecía la misma canción y sin embargo es la que todo el respetable esperaba; incluso se permitió el lujo de no interpretar el “Blowin’ in the Wind” en alguno de aquellos conciertos, clavando así una pequeña espinita a buena parte de sus fans. ¿Qué hará a los artistas elegir ése título u otro?. ¿Por qué cuando estrenan disco se olvidan de sus clásicos y de sus fans?.

En función del repertorio podríamos establecer dos categorías; los que lo tienen y los que no lo tienen. La música nos ha dado multitud de casos de grupos y artistas a los que por su extensa colección de discos se les ha encumbrado a la categoría de míticos: Chuck Berry, Stones, Beatles, AC/DC, Elvis, Van Morrison, The Kinks, The Who, Queen, The Cars, REM

Sirvan de ejemplo los Rolling Stones: su primer disco oficial de grandes éxitos “Forty Licks” vio la luz con motivo de su 40 Aniversario, dato significativo si nos atenemos a la “machacona” moda de álbumes “Greatest Hits” que inunda el panorama musical de los últimos años; discos recopilatorios de artistas (no daré nombres) con cuatro o cinco “hijos” que no llegan siquiera a la docena de canciones. En esta línea y para adentrarnos en pleno Siglo XXI, sería justo mencionar a los Coldplay; estos británicos con cinco discos en su carrera y temas realmente fantásticos ya sacaron al mercado un recopilatorio después de ¿siete? años de carrera. Su tema “Viva la vida” forma parte de toda una generación. Veremos si son capaces de superarse o por el contrario quedar estancados en el olvido, ya que su última creación  Mylo Xyloto, supone en mi opinión un paso atrás en su carrera.

En la segunda categoría (que a mí más me gusta) podríamos encuadrar a aquellos que sin necesidad o por circunstancias ajenas (muerte de un miembro, enfrentamientos, disolución, etc) de producir muchos discos han hecho de su repertorio una carrera plagada de éxitos. ¿Sabe el lector cuántos discos de estudio tienen Led Zeppelin’ o Jimi Hendrix?. ¿Por qué sus canciones nunca llegan a aburrir aunque se escuchen millones de veces?. La palabra que mejor define este hecho es Talento; algo que hoy en día brilla por su ausencia.

Pero si hubiera que destacar realmente a un grupo que reúna todas las condiciones que por su repertorio lo hagan excepcional, tanto por lo auténtico, variado, exclusivo y significativo es Creedence Clearwater Revival; también apodados La Factoría Creedence  ya que con siete discos lograron que la mayor parte de sus temas (40) conformen una excepcional carrera que sólo unos pocos poseen.

Animo al lector a hacer un ejercicio auditivo-sensitivo y escuche al azar 10 de sus canciones, poniéndoles notas del uno al diez. Sólo así podrá entender la verdadera importancia del repertorio.

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