Cultura

macarena-girón Por Macarena Girón

09 de julio de 2012

Nneka en los Veranos de la Villa: el soul es heavy

Nneka en los Veranos de la Villa: el soul es heavy

La cantante de origen germano-nigeriana, una de las representantes del  nuevo afro-soul, viene estos días a Madrid en el marco de los Veranos de la Villa, y lo hace con su tercer álbum, Soul Is Heavy (2011)

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Se la considera una de las figuras actuales más relevantes de la conciencia musical negra, en la línea de Erikah Badú, o Neneh Cherry, con letras llenas de mensajes comprometidos que hablan de violencia, corrupción, pobreza, política y religión. Y es que no es posible hablar de su música, sin hablar de Nigeria, y su problemática, siempre presente en su vida desde que dejó Lagos a los 18 años, y sin nada, se instaló en Hamburgo. Su guitarra y su música siempre han sido como una especie de terapia, es una autodidacta reconocida.

Allí empezó su carrera. En 2005 grabó "Victim ot Truth" con el sello Ya Mama’s, y no ha parado de girar por todo el mundo, colaborando con artistas de la talla de Lenny Kravitz, The Roots o Nas, con quiénes ha compartido escenario y colaborado en algunos de sus temas.

Su música combina ritmos hiphop con pop africano, grooves reggae con soul y riffs de metales. Encontramos influencias de Fela Kuti, de Bob Marley, pero sin perder el tono de denuncia hiphop, como hicieron Mcs como Mos Def, Talib Kweli o Lauryn Hill.

Su último trabajo continúa en esta línea, canciones que hablan de amor, dolor, de política y de Dios. A mitad de camino en su creación, empezó la revolución en Libia, nace la Primavera Árabe, talibanes en Nigeria… razones que pesan en "Soul is Heavy".

Abrió como en el disco, con Lucifer, continuó apagada con Shining Star, empezó a animarse con Your Request (de "No Longer at easy", 2009) para romper ya en el single My Home, en el que nos pidió acompañarla en los coros…

Nos habló de amor, de respeto, de dolor y corrupción; puso a la sala en silencio con su acústica en una preciosa versión de Do you Love Me Know, para luego volver a la carga con todo el arsenal en Soul is Heavy; siguió fusionando, sintetizadores a tope y ritmos un poco rockabilly con Kangpe, que terminaba con un solo de beatbox del bajista… ( un bajo con cuerdas verde flúor!)

Y subió la temperatura, que ya no bajó hasta el final del concierto, con una bailable versión de Suffri, y Hearbeart, que dejó para el cierre, empezó muy cañera, con ese estilo suyo tan particular a medio camino entre la maravillosa Lauryn Hill de The Miseducation y aquel Late Registration de Kanye West, con mucha fuerza en la voz,  potente sólo de guitarra, hasta terminar desgarrándose en un hilo de voz a capella y a oscuras. Para los bises, volvió con  una larga y comprometida versión de Focuss.

Nos gustó la disposición de la banda, teclados y guitarra eléctrica a un lado, dos europeos con la cadencia más rock, del otro lado batería y bajo, dos afroamericanos que aportaban todo el peso y el flow.  Inconexos entre ellos, en el medio Nneka uniendo y dando sentido a toda esa amalgama de estilos. Sin parar quieta, bailando, rapeando, sintiendo y moviendo la energía, con la pista y la grada bastante llenas de un público, como su música, de lo más heterogéneo. Se despedía entregada al grito de: “One Love, One Energy”.

Fue en el Teatro Circo Price, el pasado 4 de julio, el quinto concierto que lleva esta sala dentro de los Veranos de la Villa, y que en esta edición ofrecen una programación muy variada, moderna y de alta calidad. Un espacio grande pero muy acogedor, con ese aire romántico y cálido del Circo, buen sonido, y cuidada iluminación. Cuenta también con un café dónde tomarse un algo tras el concierto y seguir disfrutando de buena música, esta noche nos amenizaba la cantante Alana Sinkëy de Cosmo Soul.

Nos encatará seguir cubriendo conciertos en el CircoPrice, que se estrena como espacio del festival madrileño. 

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